| Maracay, imagen actual |
Es importante la narrativa de un porcentaje significativo de viajeros extranjeros que cubrieron el espacio decimonónico aragüeño, buscando describir la geografía física y humana de la región.
Vinieron a los valles de Aragua, incontables viajeros, científicos- naturalistas-geógrafos, entre ellos: Baptiste Boussingault (1823) patriota al servicio del ejército libertador en tierras neogranadinas, recibiendo el título de coronel de la Gran Colombia , Alexander Humboldt- Aimé Bonpland (1799-1800) Agustín Codazzi (1841) Karl Ferdinand Appun (1848-1859); el novelista-explorador Friedrich Gerstäcker (1868) expedicionarios por motivos políticos-diplomáticos- culturales como François Depons (1801-1804), J.J. Dauxion (1813), José María Lisboa -El Consejero Lisboa- (1847/1852-1854), Edward B. Eastwick (1864), James Mudie Spence (1871-1872); los notables pintores Ferdinand Bellerman (1842-1845), Christian Anton Göering (1866-1874); el fotógrafo y etnólogo Pál Rosti (1857); J entre los viajeros más renombrados.
A ellos les correspondería descubrir y clasificar sus bosques, lago, el camino, detallar sus cultivos, subsuelo, flora y fauna, su rico valle, clasificación botánica y zoológica de sus especies, ponderar y clasificar sus fuentes hídricas, sugerir la explotación racional de sus riquezas minerales.
A estos nuevos descubridores científicos-etnólogos, no se les puede dejar a un lado en el estudio o investigación de la ciudad, por cuanto sus descripciones no buscaban el afán de lucro o ascenso social, salvo una que otra excepción de la regla. Creadores de un nuevo tipo de cientificismo geográfico y literario como fueron sus crónicas de viaje, dejando registros académicos que además de educar, están presentes la exaltación de la naturaleza y la descripción de la misma, en un lenguaje sencillo y ameno.
Las relaciones de viaje constituyen un poderoso auxiliar de la historia. El viajero describe, acompaña de un croquis o dibujos sus relatos, y en la época moderna pueden auxiliarse con ese testimonio invalorable que es la fotografía. La riqueza de los datos de los viajeros, producto de la observación directa, conforma testimonios de gran valor y sus libros se leen con gran provecho y utilidad, obtenidas en sus recorridos a lo largo de poblaciones, fincas, paraderos y anotadas esas reflexiones con perspicacia constituyen una fuente de reconstrucción de aspectos geográficos, económicos, sociales, urbanos.
En proximas entradas comentaré cada uno de los nombrados viajeros.