lunes, 9 de junio de 2014

CUARTEL DE CABALLERÍA PAEZ (1930)

Cuartel Páez, puerta principal, 2009.
CUARTEL DE CABALLERIA.
La construcción del cuartel de Caballería Páez  fue decretada el 12 de Marzo de 1930, como parte de las obras que se iban a inaugurar con motivo del Centenario del Libertador a fines de  dotar a la fuerza de caballería de una edificacion moderna, tanto para el personal militar como para los animales con capacidad para mil plazas e igual numero de caballos.

Dicho edificio esta situado al sureste de la Plaza Bolívar - en construcción para la fecha- y al norte de la línea del Gran Ferrocarril de Venezuela. Los planos formulados por la Sala Técnica del Ministerio de Obras Públicas, estuvieron bajo la dirección técnica del ingeniero Guillermo Pardo Soublette y en la parte administrativa el ciudadano José Andres Diaz.

Según las Memorias del Ministerio de Obras Públicas (1930), poseía las siguientes caracteristicas:
Diseño: La planta del edificio se asemeja a la figura geométrica denominada trapecio, pero con los ángulos adyacentes al lado mayor o base cortados. En realidad la planta es un polígono irregular de seis lados, dos de los cuales, los correspondientes a la fachada principal y a la posterior son paralelos. Esta disposición cumple el doble objetivo de dar visibilidad del interior hacia el exterior y rompe la monotonía de los planos demasiado extensos dando movimiento a las fachadas y grata variedad a la silueta del monumento. El perimetro del cuartel mide 925 metros de longitud.


Estas fachadas constituyen el muro externo de la faja perimetral en donde han sido distribuidas las distintas dependencias de la oficialidad de la tropa y de servicio en general, dicha faja tiene una amplitud de 15 metros, en toda la longitud más de 700 metros, delimitando una extensa área interna que mide más de 36.500 metros cuadrados en donde han sido localizadas las cuadras, picaderos, sanitarios. Tres entradas permiten el acceso al interior del edificio.
Con excepción de la parte central y los vértices del polígono descritos, que es de dos pisos, la totalidad del edificio es de un solo piso, donde fueron cuidadosamente estudiados los problemas de iluminación natural y ventilación, tomando en consideración las condiciones tropicales de la ciudad de Maracay.

Este cuartel de caballería cumplía con todas las exigencias de la modernidad para hacerlo higiénico y prevenir enfermedades provenientes de las bestias. Por tal razón las habitaciones de soldados y oficiales fueron dotadas de todas las comodidades para la ventilación, previéndose además que no entrara a las habitaciones la luz directa del sol y las paredes fueron construidas de concreto con material de tierra cocida, de escasas conductividad calorífica.

Cuartel Caballeria, fachada norte, 2009.
Se tomaron providencias para que el pateo y el piafar de las bestias no llegaran en la noche a las habitaciones de los militares, para lo cual se tomó en consideración la distancia necesaria entre las cuadras y las habitaciones. lo cual además permitía la movilización de los jinetes en caso de evacuar el recinto con urgencia.

Las cuadras en número de doce (12) fueron dispuestas perpendicularmente a la fachada principal están cobijadas por una cubierta de asbesto sobre armaduras de acero de dos aguas sustentadas por sólidas columnas y están descubiertas lateralmente como es natural a fin de proporcionar a las bestias un ambiente fresco y saludable. Los pesebres son individuales y fueron construidos en números de mil, con la solidez necesaria, totalmente exenta de toda punta o saliente que pueda dañar a las bestias.
Fue dotado además de una infraestructura de cloacas empotradas a la red de la ciudad y dotado igualmente de agua potable.
El Coronel Pedro Zerpa fue el Jefe del Cuartel de Caballería Páez hasta la muerte del general General. La caballería vigilaba la ciudad durante el día, en la noche la vigilancia era hecha por "La Sagrada" policía política del régimen, llamado también "Los Chácharos", jefe de esta Policía fue el coronel Elias Sayago. Todos los días a las siete de la mañana, los jefes de cuarteles se reunían con el general Juan Vicente Gómez y le rendían cuenta de las novedades de los cuarteles. Estas reuniones se hacían inclusive sin la presencia del Ministro de Guerra y Marina, porque el comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas era el General Gómez, no el Ministro ni el Presidente.

Observese :

- La selección de Maracay para construir el Cuartel de Caballería Páez respondió a la ubicación estratégica, los múltiples recursos y facilidades de comunicación que poseía la ciudad, para lo cual se habían construido carreteras que la unían con el mar, con otros estados y existía la línea férrea del Gran Ferrocarril de Venezuela.

- La modernidad del cuartel estaba dentro de las parametros requeridos en la modernización del ejército y la necesidad de dotar a los militares de cuarteles sanos a fin de evitar las enfermedades y promiscuidad.

- Actualmente el cuartel tiene un letrero en la fachada principal que dice en letras rojas. PATRIA, SOCIALISMO O MUERTE, lo cual es una expresión política de la ideología del actual gobierno venezolano.
REFUGIO DE DAMNIFICADOS.

- FUNCION SOCIAL. El Cuartel Páez esta siendo utilizando entre otras funciones como REFUGIO DE DAMNIFICADOS DEL LAGO DE VALENCIA, mientras son reubicados a viviendas dotadas por el gobierno nacional.
Familias afectadas por las lluvias son refugiadas en el cuartel Páez
TOMADO DE CORREO DEL ORINOCO

ESTADÍA SEGURA

La coordinadora general del refugio Cuartel Páez, Magaly Romero, refirió que allí se hallan 1.800 personas, unas 430 familias. “Ese dato es cambiante, pues se entregan constantemente casas y también llegan lotes de familias”, aclaró.
“Aquí se da atención integral. Contamos con servicios básicos. Damos comida, atención médica las 24 horas. Tenemos seis baterías de baños, con 20 duchas cada una. Poco a poco iremos incorporando elementos que aún no poseemos”, detalló.
Romero aseguró que existe cierta deficiencia de agua, debido a lo viejo de las tuberías del cuartel, cuestión que es suplida por la asistencia de la alcaldía de Lamas y los bomberos. “De una u otra manera hemos solventado la situación”, acotó.
“Está activada la Zona Educativa, que ya abrió un preescolar. Próximamente empezaremos con la escuela básica, por la gran cantidad de niñas y niños que tenemos. La Secretaría de Cultura hace jornadas los viernes, la gente de Barrio Adentro Deportivo impulsa bailoterapias para chicos y adultos”, pormenorizó.
“El 171 nos ha prestado colaboración con la ambulancia. Las comidas son traídas por una cooperativa, mientras solicitamos un espacio para la cocina, pues es más práctica la labor y se gastaría menos”, sostuvo.
La dirigente aseveró que en estos refugios se extiende la mano a todos por igual: “Sabemos que en la calle algunos desarrollan una campaña para satanizar estos espacios que son transitorios hacia una vivienda digna”.
Romero enfatizó que lo primero es la vida: “Hay que pensar en eso, para poder recuperar lo material. Las personas que aún habitan en zonas de riesgo las llamamos a fin de que se vengan para acá”.
Afirmó que al principio es difícil la adaptación en el lugar. “Sin embargo, hay familias que dejaron solo las cuatro paredes. Eso porque no nada más el agua se apoderó de esos caseríos, sino también las infecciones, las enfermedades y las alimañas”.

PRIMERO LA VIDA

Para Felipe Manzano, quien es vocero en Cuartel Páez, la atención ha sido óptima. “Yo estoy en la parte de carpas donde hay más de 200 armadas. Yo vivía en San Vicente (Maracay). Allá cada vez que llovía era un infierno. Ahora me parece que vivo en un palacio”.
Manzano presta su apoyo y conocimientos al albergue. “Soy electricista, trabajo en el mantenimiento del sistema interno. Aquí tenemos brigadas de manutención en las áreas verdes; las madres cuidan a los niños. Es decir, el mismo pueblo se organiza. Depende de nosotros una buena estancia”.
Exhortó a las familias aún en sitios riesgosos, a venirse a los refugios. “Es preferible estar aquí y no que lo arrastre a uno las aguas. En ese caso, ya no hay solución de nada. En cambio, aquí salimos para una casa digna, garantizada por el Comandante. Es necesario insistir que esa posibilidad nunca existió con los gobiernos anteriores”.
T y F/ Luis Tovías Baciao
Maracay



 Fuentes: Ministerio de Obras Públicas, Memoria 1930.
Trabajo de campo
Correo del Orinoco












Maracay, 8-8-2009
Editado 13-12-2011



















CUARTEL SUCRE 1921, CUARTEL MODERNO EN MARACAY



Cuartel Sucre, ubicado en la Av. Bolívar cruce con Brion, inaugurado en 1921
El cuartel Sucre fue inaugurado en 1921, en conmemoración del Centenario de la Batalla de Carabobo, que selló militarmente la independencia de Venezuela, este cuartel se denominó originalmente Cuartel Nacional. Tres años después pasó a llamarse Cuartel Sucre en honor al héroe Antonio José de Sucre, ya  que en 1924 se conmemoraba el Centenario de la Batalla de Ayacucho.
Declarado Patrimonio de la Nación según Gaceta Oficial de Venezuela Nº 35441 de fecha 15 de abril de 1994
Fue diseñado por el ingeniero Ricardo Razetti, especialista en edificios militares, construido por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), institución del Estado encargado de las obras públicas. El diseño tiene cuatro torres octogonales, de dos pisos, un patio interno.
La construcción de este moderno Cuartel en Maracay se debió al hecho que el general Juan Vicente Gómez se residenció en Maracay y la convirtió en el principal centro militar del país dentro del proyecto político militar de modernizar el Ejército Nacional, que se convirtió en una de las bases de su gobierno.
Fotografía del cuartel Sucre en la década de los años setenta (Fotografia de A. Gómez publicada en Facebook, Maracay Forever)

Vista aérea de los cuarteles Sucre y Bolívar,  en el presente  forman parte de la Escuela Básica (Fotografia de A. Gómez publicada en Facebook, Maracay Forever)
Vista del complejo civico militar construido en 1930: Plaza Bolívar, con  árboles, a la derecha  los cuartes Sucre y Bolivar (Fotografia del Sr. Francisco Colmenares Dolande en Facebook. Maracay Forever)
 La selección que hizo Gómez para convertir a Maracay en un centro cívico militar se justificaba porque es una encrucijada de caminos hacia los llanos, a escasos 110 kilometros de Caracas, y se le construyó en 1916 una carretera que daba acceso al mar. Por el sur Maracay tiene como limite el lago de Valencia y por el norte la cordillera de la Costa. Era pues un sitio inexpugnable.
Ver otros enlaces:
Facebook: Grupo Maracay Memoria Urbana

FUENTE.
MINISTERIO DE OBRAS PUBLICAS. MEMORIA 1930 (Localizable en la Biblioteca Nacional).
PEREZ CONTRERAS, ZANDRA MARACAY MODERNIZACION DE LA CIUDAD. TESIS DOCTORAL PUBLICACIÓN DIGITAL EN Saber UCV. Ve

MARACAY, ARQUITECTURA, ICONOS


Conservar la huella que le imprime la historia,
 no como un simple ejercicio retrospectivo,
sino porque en ella radica la clave
 del entusiasmo y placer que esta arquitectura despierta.
  (William Niño Araque)
El tiempo reciente
En Maracay presenciamos, sin tiempo para meditarlo, una sustitución en la que las coordenadas de la geografía natural y de la geografía histórica se enlaza en un raro tejido que expresa un tiempo reciente y demoledor. El tiempo adquiere aquí, a lo largo de la Avenida Bolívar o de la Avenida Las Delicias, la potestad de otorgar o cancelar vida a los objetos pertenecientes al alma de la ciudad. Esta podría ser una de las principales reflexiones que se plantea en esta exposición. La descifrable relación entre el tiempo y la arquitectura o, por el contrario, entre el tiempo y la muerte.
El primer monumento: un mausoleo. La evolución monumental que pautan los tiempos de Gómez para la ciudad es consagrada, a partir de 1919, por Antonio Malaussena,  con la paradójica intervención de un espacio sacrosanto. Esta arquitectura designa un edificio construido con el objeto de eternizar un recuerdo de las cosas memorables. Su marca urbana se erige de manera de manera que se convierte en el primer factor de embellecimiento y magnificencia en la ciudad.
La Plaza Bolívar nace como un proyecto heroico para la reconstrucción de un urbanismo monumental. Se encuadra en el tejido de una nueva ciudad sobre el espacio de tres manzanas planteando, como tema único, la evolución de la axialidad.
La Plaza de Toros constituye la segunda intervención arquitectónica realizada por Villanueva durante ese período. La monumentalidad iconográfica se concibe así como una aplicación de criterios espaciales autónomos, formales y simbólicos, unidos a la idea de una función taurina.

Teatro de la Opera de Maracay. Proyectado por Luis Malaussena y Carlos Guinand  en 1934, esta arquitectura de vigorosa volumetría revela, a través del lenguaje descarnado de sus formas, el llamado estilo moderno internacional. Con una capacidad para 1.800 espectadores, el teatro supera en calidad al Viejo Teatro Maracay (hoy Ateneo de Aragua) construido en 1928 por el Ingeniero Epifanio Balza.
Proyectado por Luis Malaussena, el edificio sede de la Malariología constituyó una de las referencias fundamentales de todo un período. Su imagen se transformó en el símbolo iconográfico que no sólo representaba la ciudad de Maracay, sino al eje de la campaña de erradicación del paludismo a lo largo y ancho del país.


Instituto Politécnico de Agricultura de Maracay: el testimonio universitario. Con la construcción del Instituto Politécnico se materializa en Maracay la vocación universitaria que tomará relevancia en la vida urbana a partir de los años cuarenta. Sede actual de las Facultades de Agronomía y Veterinaria, este conjunto urbano se proyectó en 1945, como el símbolo más descarnado de la nueva racionalidad. Su presencia urbana manifestaba la contribución de Maracay con el desarrollo del país.
Hotel Maracay: la anacronía del tiempo moderno
Manifiesto funcionalista de espacialidad, la arquitectura del Hotel se aleja definitivamente de la visión academicista y se instala en el modelo de la plena modernidad del llamado estilo internacional. Un aspecto especialmente importante de este manifiesto arquitectural (lamentablemente deteriorado) se relaciona con la infraestructura desencadenada a lo largo de sus áreas recreacionales  y de servicios que lo convirtieron durante décadas, en un centro plenamente moderno  del Maracay cívicamente urbanizado, en busca del ocio, el placer y la recreación.
La contemporaneidad
Desde la autopista de la ciudad
La Autopista encarna una realidad contundente o infinita que pertenece a la ciudad real. Curiosamente olvidada, su extensión pautada entre los Distribuidores de Palo Negro y Tapatapa cumplen el oficio de representar las puertas de la ciudad. Si el Parque Henry Pittier emblematiza el sueño de la Ciudad Jardín, la autopista representa el acceso y, como evento, debería cargarse de una rigurosa e inevitable monumentalidad. Ese trozo de la vida vertiginosa, una de las vías de mayor tránsito en el país, demarca desde Guayas a La Cabrera la antesala geográfica a la ciudad, la representación contemporánea de un trozo de esa ciudad que nadie mira pero que constituye un signo extraordinario en el paisaje total.
El Concejo Municipal o “Palacio del Pueblo” concebido por Fruto Vivas durante los años setenta, sirve de recinto y lugar de encuentro a la plaza cívica de la ciudad. Ante todo, esa arquitectura se articula sugestivamente a la ciudad sin perder la oportunidad histórica de proyectarse contundentemente. Vivas actúa de tal manera que se permite ir despojando elementos hasta excluir de la fachada todo lo innecesario, incluso la materia.

La arquitectura surge así como el punto inicial de un proyecto de recuperación urbanística que permitirá rehabilitar, para Maracay, la grandeza de la escena cívica.
La posible destrucción: preservar el carácter
Los monumentos requieren una toma de conciencia que las restablezca como puntos fundamentales para la educación. Estas arquitecturas, irrepetibles hoy en día, perpetúan la memoria de un tiempo crucial de la venezolanidad. Exigen una consideración que atienda la calidad y naturaleza difícilmente reproducibles en el futuro.
Se habla siempre de restaurar la materialidad del edificio con técnicas más o menos sofisticadas. Pero en cambio se omite la necesidad de conservar la huella que le imprime la historia, no como un simple ejercicio retrospectivo, sino porque en ella radica la clave del entusiasmo y placer que esta arquitectura despierta. En Maracay se ha banalizado la ocasión para reinstalar los datos monumentales originales con los que se podría haber hecho un montaje espectacular.



(Este artículo fue publicado por William Niño Araque en  el diario El Siglo el día 8 de diciembre de 1996). Las fotografias no son las originales del articulo del libro, extraidas de varias fuentes las he incluido en mi tesis doctoral
Maracay, modernización de la ciudad 1908-1958, en Saber UCV