viernes, 24 de septiembre de 2010

MI COMPADRE, AUTOR FERNANDO GONZALEZ




PARTE III
HABLA EL GENERAL


Hombre de negocios
 “En la pata de ese árbol [señalando un samán] hice mi primer negocio de ganado en Aragua; antes de mi llegada, todos estos campos estaban incultos y los caciques les compraban el ganado a los llaneros por nada. Venía de los Llanos, con fiebre; lo que se comía en Caracas era carne de zamuro. Yo fui el primero en poner romana y en establecer matadero. Mañana lo verá. Allí todo es limpio; no hay moscas. En Caracas están comiendo carne desde que vine yo. Todo esto me ha valido muchas críticas.
“Les acabé el negocio de robarle ganado a los llaneros. Pero la gente no quiere entender.
“En Colombia tiene a los curas. Cuando subió al poder el Dr. Olaya, pensé: ¡Qué difícil! Pero allá la gente es distinta; aquí la obra era más brava y ahí vamos
“Yo tengo una finca en Colombia. “Buenos Aires”. Yo les he dicho que en Colombia aprendí la neutralidad… Les guardaba el ganado… Una vez me dejó su caballo el General González Valencia; el Gral. Uribe y le gustó mucho el animal. Yo le dije: Dicen que ese caballo es mío, y no se lo llevó. ¡No ve!. Allá aprendí la neutralidad…
Enseñando a trabajar
“Las carreteras las hice con los vagos. Aquí había mucha gente vaga cuando vine, y todavía hay muchos. Yo los obligue y con ellos hice todos esos caminos que usted ha visto. Tenían que trabajar, porque si no ¡ahí va plan de machete!... Así les he enseñado. A un hermano de este Requena lo tuve en la cárcel; este Requena me lloraba y me suplicaba; yo le dije: No; ahí se lo educo y no le cobro; no le cuesta nada. Hoy es un hombre útil.
“Aquí tengo un colegio en donde enseño a trabajar los vagos. Mañana lo verá. Está aquí cerca, en “La Trinidad”. Lo dirige el Padre Antonio, un hombre que me ha dado buenos resultados… Llega un muchacho y comienza a brincar y a decir que es hijo del general fulano… Pues aquí no hay más general que yo, contesta el padrecito… Allá caben muchos, y ahora casi no hay; le escribí a Rafael María (Velasco, gobernador de Caracas) preguntándole que si no había vagos por allá. ¡Hay que buscarlos!
“Porque aquí esto era terrible. Tuve que enseñar a trabajar y no les cobro.  Cuando comencé mi obra me decían: “No se meta en esas, que los malos son más que los buenos y lo matarán”. Pero yo me dije: Hay que acabar con el mal y ¿qué le hace si me matan haciendo el bien? Dios no puede permitir que me maten, porque todavía tengo mucho que hacer. Ahí puse un aviso, que necesitaba tres mil trabajadores y no han querido venir, a pesara de que hay muchos desocupados… Pues si no vienen, los traigo.
“De mis colegios han salido muchos doctores, el Dr. Zuluaga, por ejemplo. A mí no me gustan las cárceles, pero hay mucha gente a quien hay que tratar a garrote.
Neutralidad en la Primera Guerra Mundial
 “A mí me gustaban los alemanes, porque ese Kaiser me parecía un hombre que tenía fe, pues desafiaba solo al mundo. Yo admiro mucho a los hombres así. Pero yo esperaba que hubiera dicho: Aquí me tienen; yo solo soy el responsable de la guerra; denme cuatro tiros, si quieren, pero Alemania no es la responsable.
“Por eso ganaron, porque no era el hombre; prefirió salvarse… Y no lo hubieran matado, porque a un hombre que procede así no lo matan…
“Aquí todos querían que Venezuela se decidiera. Yo fui el que no quiso y yo solo lo resolví, para poder decir que yo era el único responsable; no quise reunir al Consejo para la decisión.
“¿Dinero? Hubiéramos podido darles nueve millones y eso lo gastaban en un minuto… ¿Gente? Yo no podía mandar veinte mil jóvenes a la carnicería. Somos apenas un país que comienza; nada vale nuestro influjo… Y nada podían hacernos porque no entramos en la guerra, pues sería como pegarle a este niño (señalaba a su nieto)”.
El asalto a Curazao
El llamado “asalto a Curazao” formó parte de la serie de rebeliones que se produjeron contra el general Gómez durante el bienio 28-29, en el cual participaron estudiantes universitarios. En el asalto que hicieron venezolanos al parque de Curazao, el general Gómez los calificó de  “vagos y vagamundos”.
  Señala González (1975, p.175) que el general Gómez expresó:
… “porque los traté como hijos y quisieron asesinarme; no tienen perdón de Dios. A mí me gusta  mucho la gente así, que desafía al mundo y a la muerte; ¡lástima que Urbina sea tan vagamundo”.  
Este Rafael Simón Urbina, agrego yo, es el mismo sujeto que en 1950 asesina al coronel Delgado Chalbaud, presidente de la Junta Militar de Gobierno. Un vagabundo, como bien lo dijo el general Gómez, ya que su autoría material fue comprobada.
Por último
El libro Mi compadre, está estructurado en un prólogo, cuatro capítulos y un epilogo.  Fue  publicado por vez primera en el año 1934, fue prohibida su circulación en Venezuela, debido al hecho que el gobierno consideró irrespetuoso los diferentes calificativos que utilizó González para describir al general Gómez, aun cuando González se desbordó en halagos.
       
Maracay, 22-9-2010
  Los siguientes enlaces sobre el autor y su obra:


TEXTO COMPLETO

http://cultural.argenpress.info/2010/08/fernando-gonzalez-filosofo.html (FILOSOFO)
http://redalyc.uaemex.mx/pdf/557/55703616.pdf (valoración de su obra)
http://www.lopaisa.info/index.php?option=com_content&task=view&id=45 (ESCRITOR)









HISTORIOGRAFIA DEL GENERAL JUAN VICENTE GOMEZ. LIBRO. MI COMPADRE, AUTOR FERNANDO GONZALEZ





PARTE II
Habla el General

Tres deseos
“Allá en mis montañas, en mi juventud, yo tenía tres deseos muy grandes: El primero era ver a San Mateo y al Samán de Güere, en donde tanto sufrió por nosotros el Libertador y donde acampó con sus ejércitos. El segundo era conocer “La Puerta”, donde fueron siempre los fracasos de las armas republicanas, y el tercero era conocer al general Luciano Mendoza. ¡Imagínese¡ ¡Luciano Mendoza!, el que había derrotado a Páez. ¡Piensen! ¡Derrotado a Páez! Pues cuando vine de mi tierra y llegué al Samán de Güere, no pude contener mi tristeza al ver cómo le habían cortado las ramas; tenía machetazos en el tronco… Estaba herido… Cuando llegué a San Mateo, me senté al frente de la casa de Bolívar, a la orilla del camino, en un barranco y me puse a pensar: ¿Con que este es San Mateo? ¿Aquí fue donde el Libertador sufrió tanto por nosotros? ¡Cuántas noches terribles pasaría aquí!; sus ayudantes creerían que dormía, pero ¡cuántas cosas pensaría él…! Con que este es San Mateo y está cubierto de malezas… ¡No ven! Y al general Luciano Mendoza lo conocí al lado del general Castro, en La Victoria, quien me lo presentó, pues conocía mi gran deseo. Yo oí cuando Mendoza le dijo al general Castro: “Usted nada tiene que temer mientras yo esté a su lado…”. ¡No ven! Cuando dijo esa frase, lo conocí más…
“Y ahora verá: Después me tocó restaurar y cuidar a San Mateo. Usted vio que aquello está bien bonito y que la carretera es muy buena. Me tocó resguardar al Samán de Güere, en donde deposité las armas de Venezuela, porque ya no habrá más guerras; le hice una verja de bayonetas, con los colores nuestros…, y me tocó vencer a Luciano Mendoza precisamente en La Puerta, cerrándole la entrada a las revoluciones.
“Cuando el general Castro me nombró para ir a pelear a Mendoza, que se había alzado en Aragua, me decía Bellutini: “¡No vaya hombre!; ¿cómo va a pelear con Mendoza con esos cuatro gatos?”. Yo le contesté: “Solo iría también”. Vean por qué. Porque si me vencía, pues me derrotaba el mejor general de Venezuela…, si me mataban, también…; lo malo hubiera sido que me mandasen a combatir a un cualquiera y que me derrotase… Y yo si lo vencía… ¡No ven!.
“Llegue a pelear con Mendoza; lo alcance en Villa de Cura; estaba acostado en su chinchorro, en la plaza, y no quiso hacer caso hasta que le dijeron: Vea, General, que Gómez ya está en la plaza… Entonces pidió su mula.
“Seguí persiguiéndolo; por allá, en un terreno quebrado, lo alcancé… De pronto oí que habían cesado los disparos… Pensé: Como este Mendoza es tan astuto, ya cogería mi vanguardia por ahí… Seguí, y era que se le habían enconchado los wínchesteres… Yo cogí un máuser y lo puse sobre el hombre de Luis Godoy, para disparar, diciéndole: No se asuste, mi doctorcito…
“En fin, seguí persiguiéndolo y lo alcancé en La Puerta. Cuando llegué, me dije: ¿Esta es, pues, La Puerta, donde han fracasado los Libertadores…?. Allá derrote a Mendoza.
“En La Puerta se me abrió el horizonte; esa  noche estaba como borracho, sin haber bebido. Vi todo lo que yo iba a ser.
En esta dirección web se localiza el texto completo



PARTE I 

Fernando González Ochoa (1975)  Mi compadre, Medellin, Editorial Bedout
Mi compadre, fue publicado por vez primera en el año 1934, su autor es Fernando González (1895/1964) Vino a Venezuela en septiembre del año 1931  y regresó a su país, Colombia, en enero del año 32. Cuatro meses en los cuales logró contactarse con gente allegada al general Juan Vicente Gómez y logró que éste le concediera una entrevista, para escribir un libro sobre el gobierno venezolano.
Primeramente me gustaría referirme a la concepción de la historia, el método de investigación y la entrevista que realizó al general Gómez. Este articulo lo dividiré en tres o cuatro entradas para hacer la lectura dinámica.
Concepción de la historia de Fernando González
Fernando González maneja en “Mi compadre”, el concepto de historia característico del telurismo racial, ya esbozado por algunos autores venezolanos entre ellos Laureano Vallenilla Lanz, Pedro Manuel Arcaya, César Zumeta.  Para González, el paisaje, la raza y el clima, han moldeado la historia suramericana de manera decisiva.
 Dice González (1975) :
“Surámerica es mestiza, sangres española e india con pinta negra, y, en Venezuela, única parte en donde ya están completamente mezcladas” (p.14).
 “Cada vez percibo más el aura de Venezuela. Está en disciplina. En el fondo, todos quieren y admiran a Gómez, pues los ha enriquecido y tienen a la patria con mucha dignidad… que es amigo perfecto y hombre justo, muy intuitivo, que conoce a los hombres al momento” ( p.147)
 “Hay tipo venezolano… Todos son de sangre mezclada. Orgullosos y susceptibles… Todo venezolano es dictador. No hay congresos ni elecciones a la venezolana… No sienten a Dios son demasiado llaneros… Necesita el venezolano de hoy mezclarse con el colombiano, para darse mutuamente lo que necesitan” (págs. 151-152).  
“Nuestro deber es averiguar por qué ha obrado; qué relación tiene con Dios. Hay un principio que debe guiar al filosofo detective: LOS SUPERHOMBRES SON LLEVADOS COMO LOS NIÑOS, DE LA MANO, LOS LLEVA UNA FUERZA OCULTA”. (p.162)

Método utilizado por Fernando González
González señala que utilizó como método “el emocional”, porque se trataba para él de revivir la historia hasta sentir que esta se organizaba a través de lo que él consideraba una idea madre.  La idea madre,  esta predeterminada por su concepción de la historia.
 González observó, tomo notas, entrevistó un grupo de personas,  buscó bibliografía, realizó lo que llamamos búsqueda de las fuentes. Llegó a tener tantas fuentes que en Venezuela lo llamaron “el hombre de la libreta”. Sin embargo el no podía realizar un análisis documental, interpretativo, por cuanto su concepción positivista de la historia, predeterminaba la investigación.
De manera pues que a juicio de González los venezolanos debido a nuestro mestizaje, necesitábamos un gobernante como Gómez  quien fue el “brujo”, “el superhombre”, que necesitaba Venezuela. A este hombre lo llenó de elogios y le expresó amor “Sentí tanto amor por este grande hombre, que desde entonces somos compadres” (p.201).
La entrevista
El general Juan Vicente Gómez, accedió a una entrevista con Fernando González.   Esta se realizó en varias sesiones en Maracay, en diferentes lugares, en el Club Bolívar, en la quinta “La Mulera” y en el campo de Carabobo. Podríamos considerar que esta entrevista fue un monólogo o un relato de vida de Juan Vicente Gómez, ya que el General  comenzó a rememorar los hechos más relevantes de su vida, con pocas intervenciones de González.
La entrevista, que considero lo más relevante del libro Mi compadre la transcribo en su totalidad. En la transcripción le he colocado subtitulo a los capítulos, de utilidad pedagógico.


Escrito por Zandra Pérez


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viernes, 27 de agosto de 2010

PROPIEDADES DEL GENERAL JUAN VICENTE GOMEZ





Este libro fue publicado en el año 1983 por el Archivo Histórico de la Contraloría General de la República, esta dividido en dos partes: una Introducción de la historiadora Crisalida Dupuy y el inventario de los bienes del general Juan Vicente Gómez clasificados cronologicamente por estados.
Los bienes que pertenecieron al general Juan Vicente Gómez,   pasaron a ser propiedad de la Nación en virtud del Acuerdo Confiscatorio aprobado por el Congreso Nacional en fechas 19 de agosto y 21 de septiembre de 1936,  publicado dicho Acuerdo en la Gaceta Oficial N° 19.066 del 22 de septiembre de 1936. En virtud de este Acuerdo el Estado pasó a ser el propietario de todos los bienes del extinto Dictador. 
La fortuna de Gómez se calculó en 100 millones de bolívares, 20 millones de dólares al cambio de 1936. [Para la fecha el cambio era de Bs.3,09 x $)
Indica Dupuy (1983, p.8) que la totalidad de los bienes confiscados fueron adscritos al Ministerio de Relaciones Interiores, el cual delegó la administracion de los mismos al Banco Agricola y Pecuario. Este instituto bancario  creó un Departamento especial para la vigilancia de los referidos bienes, atribución que le fue asignada al Procurador General de la Nación.
El Banco Agrícolal y Pecuario consideró necesario dividir los bienes en sectores a los fines de llevar la administración de los mismos, creándose trece sectores. 
1. Zona Central (comprendía los potreros y vaqueras de los estados Carabobo, Aragua y parte de Guárico; las haciendas Santa Rosa, Guayabita y El Limón; las haciendas de la zona de Choroní y Ocumare de la Costa.
2. Administración de "El Trompillo"
3. Administración del Central Tacarigua
4. Administración de las haciendas de Barlovento
5. Administración de las propiedades del Estado Yaracuy
6. Administración de las propiedades del Estado Tachira
8. Administración de los hatos (estaba subdividida de acuerdo a los diferentes estados donde estaban ubicados)
9. Administración Telares de Maracay
10. Administración Lactuario
11. Administración Fábricas de Aceites
12. Administración Plantas Eléctricas
13. Administración de casas urbanas

En forma general y teniendo claro que estas cifras son aproximadas, sus pertenencias estaban distribuidas así:
Distrito Federal: 45 casass, 35 lotes de terreno.
Estado Apure: 15 potreros
Estado Aragua: 450 casas, 70 fundos, 30 lotes de terrenos, 160 haciendas y la isla de Caigüire en el lago de Valencia
Estado Bolívar: 7 haciendas, 10 hatos y acciones en diferentes minas.
Estado Carabobo: 20 casas, 90 haciendas, la isla de Chambergo, la isla del Burro  y la isla de Otama en el Lago de Valencia.
Estado Cojedes: 28 haciendas
Estado Guárico: 50 haciendas, 25 casas y varios potreros
Estado Miranda: 8 haciendas con sus casas y potreros y varios lotes de terrenos.
Estado Monagas: 3 haciendas, 2 fundos, 4 casas y varios terrenos
Estado Sucre: 4 haciendas y 2 lotes de terrenos
Estado Táchira: 4 casas, 70 haciendas
Estado Yaracuy: 15 haciendas, 3 casas y varios terrenos
Estado Zulia: 3 vapores, 10 haciendas, varias casas y concesiones petroleras
Concluye Dupuy señalando que estos datos no son totalmente exactos,  porque existen documentos muy generales, sin embargo sirven para dar una visión de su fortuna y de su ubicación geográfica"

  Se observa que en Aragua en general Gómez tenía la mayor parte de su fortuna.
¿Que pasaría con otros bienes del general, obras de arte, dinero en efectivo, dinero depositado en bancos?. Sobre esto no da cuenta este inventario.
Sobre la fortuna del general Gómez se han tejido leyendas en Venezuela y en Maracay en particular. Se dice que Gómez tenía baules llenos de morocotas que estaban enterradas en sitios que sólo conocía Tarazona. En este blogs he realizado un articulo sobre Tarazona y su destino final ligado a esta fortuna, por la cual fue hecho preso y murió de inanición - falta de alimentos- en una cárcel caraqueña.


Datos del libro:
Dupuy, Crisalida. 1983. Propiedades del General Juan Vicente Gómez 1901-1935. Caracas: Archivo Histórico de la Contraloría General de la Republica.
http://www.facebook.com/connect/uiserver.php?ap
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miércoles, 25 de agosto de 2010

ASIGNATURA HISTORIA ORAL EN LA UPEL-MARACAY


Upel-Maracay
Upel_Maracay
















Para el año 1997 se creó el actual diseño curricular de pregrado de la UPEL Maracay, en él se incluyó “Historia Oral” como asignatura optativa en el área de Rescate de la Cultura perteneciente al Componente de Formación General para ser ofertada a los estudiantes de todas las especialidades .

La propuesta surgió  de la necesidad de implementar estrategias pedagógicas innovadoras y de una metodología  de trabajo práctica que le permitiera al   estudiante  de la UPEL desarrollar procesos de investigación que contribuyan a un mayor conocimiento histórico desde el ámbito de la micro historia, la historia local y regional contemporánea y a la vez contribuir a la valoración de los elementos constitutivos de nuestra identidad, a partir, de la cotidianidad y experiencias vivida de los sujetos que día a día  en sus comunidades construyen una historia que aun no ha sido historiada.  Al proporcionarle al participante-estudiante,investigador,  los aspectos teóricos, metodológicos y técnicos de la Historia Oral  se propició  una nueva forma de acercarse al conocimiento y comprensión de los procesos históricos y culturales a través de la relación directa con los sujetos actores de las prácticas sociales, propiciando la recuperación de la memoria individual y colectiva de la gente.
Objetivos
A
  •  Comprender el valor de la historia oral en la reconstrucción de los  procesos históricos y culturales de la región y localidad.
    • Conocer las diferentes concepciones y definiciones de Historia Oral
    • Valorar la oralidad como testimonio y saber para la reconstrucción de los procesos históricos y culturales de la región y localidad
    • Conocer los diferentes métodos y técnicas  de la Historia Oral
    • Comprender la importancia de la Historia Oral en la Educación
B
  • Aplicar las técnicas y métodos de la historia oral en una investigación sobre los aspectos históricos y/o culturales de una comunidad, localidad o región.
    • Registrar los testimonios orales y relatos de vida
    • Interpretar los  testimonios orales y relatos de vida
    • Validar los testimonios y relatos de vida
C
  • Reconstruir colectivamente los procesos históricos y culturales de las comunidades Aragüeñas.
    • Registrar los rasgos constitutivos de las comunidades aragüeñas a partir de la dinámica social y sus actores
Contenido
A
  • Concepciones  y definiciones de Historia Oral
  • Utilidad de la Historia oral en el aula
  • Métodos y técnicas de investigación con historia oral
  • La Investigación de Campo
  • La observación en Historia Oral
  •  
B
  • Imaginario Colectivo, cotidianidad y modos de vida
  • Rasgos constitutivos de las comunidades aragüeñas; Costumbres, tradiciones, gastronomía, juegos, bailes, religiosidad popular, cuentos, leyendas, mitos, personajes populares, acervos vivientes de las comunidades; instituciones, etc..
  • La Entrevista, Testimonios  orales y Relatos de vida
  • Tipos de entrevistas; técnicas; recursos;
C
  • Validación,  interpretación y análisis de las fuentes
  • Reconstrucción del discurso histórico
Estrategias
A
  •  Arqueo de fuentes orales, documentales, hemerográficas y bibliográficas
  • Análisis e interpretación de las fuentes
  • Elaboración de Glosario de Términos Básicos
  • Discusión
B
  • Historias de vida, relatos de vida; autobiografía
  • Talleres
  • Trabajos de Campo
  •  Realización de Entrevistas
C
  • Asesorías
  • Socialización de saberes de manera colectiva
  • Encuentros, Coloquios
Recursos
  • Fuentes Bibliográficas sugeridas
  •  Base de Datos del Núcleo de Historia Oral UPEL  Maracay.
  • Grabador, Cámara Fotográfica.
  • Documentos oficiales, Documentos Personales
  • Prensa
  • Fotografías
  • Audiovisuales
  • Bienes Muebles y Inmuebles
Evaluación

Formativa: se regirá por los criterios de auto evaluación, coevaluación,  participación, multidireccionalidad y  flexibilidad.
Sumativa: se realizará en cada uno de los procesos de aprendizajes por  unidad temática.
Zandra Pérez, coordinadora Núcleo Investigación Historia Oral (NIHO)



    Ysabel Gómez y Pamela Rodríguez, profesoras UPEL- Integrantes del Núcleo de Investigación Historia Oral (NIHO)

      miércoles, 4 de agosto de 2010

      ENSEÑANZA DE LA HISTORIA. ESTRATEGIA ASISTENCIA A CONGRESOS


      Carlos Antonio Aguirre comparte con estudiantes de la UPEL-Maracay
      Cargado originalmente por maracaina
      p/ Zandra Perez

      Durante mas de una dècada fui la profesora de Historia de las Americas en la UPEL-Maracay, una asignatura obligatoria del componente especializado de Geografìa e Historia. Una estrategia que utilice en la citada asignatura  fue asistir a Congresos de Historia. De esta forma los-las estudiantes tenian oportunidad de compartir con la comunidad cientìfica y relacionarse con otras Uni versidades. Tambièn ellos me co-evaluaban porque comparaban lo que trabajabamos en el aula con las ponencias y conferencias de otros investigadores. Los estudiantes mas avanzados llevaban ponencias o carteles.
      En esta fotografìa integrantes de la promociòn 1997 en el Congreso de Historia en Barquisimeto, que cada dos años promueve el Dr. Reinaldo Rojas y la Fundaciòn Burìa.
      En la fotografìa. Carlos Aguirre, historiador mexicano, con la mano alzada Rosa Padilla, al fondo sonrìen Katty Mariñez y Tribiner Laguna, excelentes alumnas egresadas de la UPEL-Maracay.
      Para los interesados en obtener mayor informacion sobre el historiador Carlos Aguirre Rojas, les coloco el siguiente enlace:
      http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Antonio_Aguirre_Rojas
      MARACAINA, gentilicio de los maracayeros en el siglo XIX

      domingo, 18 de julio de 2010

      TARAZONA, y el TESORO DE GOMEZ

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      TARAZONA, DIAS FINALES
      p/Zandra Pérez
        El coronel Eloy Tarazona, fue hecho preso días antes de fallecimiento del general Juan Vicente Gómez, por supuesto complot con el general Eustoquio Gómez para tomar el poder. Tarazona fue llevado preso a la cárcel pública de la ciudad –irónicamente diagonal a la Casa de Gobierno de Gómez en la calle Bolívar-, donde ejerció tanta influencia. Muertos tanto Juan Vicente Gómez en diciembre de 1935 como su primo Eustoquio Gómez, en abril de 1936,  Tarazona fue liberado y pasó a Colombia de donde regresó unos años después para caer de nuevo preso, esta vez por un supuesto tesoro de Gómez, cuyo escondite supuestamente él conocía. En la cárcel El Obispo, ubicada en El Guarataro, Caracas Tarazona vivio sus dias finales, durante la decada de la dictadura de Marcos Perez Jimenez.  (El sitio El Obispo, se denominò asi en honor al Obispo Mariano Marti, quien tempero en ese sitio ubicado en una colina). Al parecer Tarazona se habia comprometido con Pedro Estrada a revelar el sitio donde se encontraba el Tesoro de Gomez y al no hacerlo lo dejaron morir de inanicion. Pedro Estrada habia sido subordinado de Tarazona, durante el gomecismo y durante la dictadura de Pérez Jimenez (1952-1958) fue el Jefe de la Seguridad Nacional, policía política represiva del régimen.
           La relación del coronel Tarazona con la ciudad de Maracay, estaba dada no sólo por haber sido un fiel edecán del Dictador sino por cuanto llegó a ser un rico propietario de la región, con posesiones agropecuarias, inmuebles y prestamista. A su caída surgieron en su contra numerosas demandas civiles y penales que pusieron en evidencia la tupida red de impunidad que gozó durante el mandato de Gómez.
      “En los juicios seguidos por ventas fraudulentas, agiotaje, asesinatos, quedó en evidencia que poseía 87 casas en Maracay, papeles hipotecarios contra 36 personas, numerosas posesiones agropecuarias en Turmero entre ellas “Purica”, lo cual montaba una cuantiosa riqueza, que no tenía otra explicación, sino a través de la malversación del erario público; suerte de especulador bursátil, cuya riqueza no podía explicarse con su sueldo de coronel”. (Pérez Contreras, Z (2009).

              El indio Tarazona o Tarazona, personaje que  estuvo  rodeado de un halo misterioso en torno al cual se han tejido diversas historias entre las que figuran el hecho que debido a su lealtad dormía atravesado en la puerta del dormitorio de su jefe; su permanente estado mental de alerta,  su atribuida crueldad, la carencia de familiares conocidos, así como las condiciones personales que le permitían el acceso a la intimidad más absoluta de un hombre tan hermético como Gómez.  Su conducta atrabiliaria lo convirtió en leyenda negra en Turiamo,  quien simboliza el prototipo de  lo  malvado.
                 En el Núcleo de Investigación Historia Oral (NIHO) de la UPEL, estudiantes-investigadoras, conversaron con la señora Maximina Bello  y su nieta Blanca, sobre la vida de Tarazona. En el NIHO preservamos la grabación y la transcripción completa del relato. A continuación presentó un resumen.

      Asignatura: Seminario de Historia Regional
      Semestre 2001
      Profesora Zandra Pérez
      Estudiantes Bertha Morales, Oneida Riera, Jofre Díaz y Norelis Pérez.


       CORONEL ELOY TARAZONA, una mirada desde los relatos de vida



      ¿Sabía el Coronel Eloy Tarazona donde guardaba el General Juan Vicente Gómez sus tesoros? ¿Por qué su muerte estuvo signada por el conocimiento de esta fortuna? ¿Qué parentesco ligaba a las señoras Bello y Rumay con Tarazona?, son respuestas que forman parte del objetivo de esta investigación sobre los Tesoros de Juan Vicente Gómez en Maracay. La metodología utilizada fueron los relatos de vida. 
      La señora Bello y su nieta la señora Rumay son fuentes primarias por cuanto la primera nombrada fue madre de una hija de Tarazona de la cual Rumay es nieta. De sus testimonios se pudo conocer que a raíz de la muerte del General Juan Vicente Gómez (1935) sobre  el Coronel Eloy Tarazona se tejió la leyenda que guardaba el secreto de unos supuestos tobos llenos de morocotas que el General Gómez le había mandado a guardar. 
      Días antes de la muerte del General Gómez, Tarazona había sido detenido por órdenes del General Eleazar López Contreras, fue hecho preso en la cárcel de la ciudad y expropiado de sus bienes. Meses después se le concedió indulto y se fue a Colombia, de ahí negoció su regreso con el General Medina Angarita para señalar el sitio del tesoro pero no se acordó, tiempo después lo hizo también con el General Pérez Jiménez, y sucedió lo mismo. Fue hecho preso en la cárcel del Obispo hasta su muerte que se dice por inacción. ¿Y el tesoro?. 
      Como el baul lleno de morocotas nunca fue encontrado se tejieron leyendas sobre su existencia. Es un hecho cierto que se revisaron exhaustivamente todas las propiedades de Gómez donde se sospechaba que habían escondido el tesoro. 
      En  la enseñanza de la historia esta investigación ha sido de interés para la cultura local y para el conocimiento del  poder en tiempos del gomecismo.

      Descriptores: Eloy Tarazona, Juan Vicente Gómez, Tesoros, Relatos de Vida, Maracay.
      Publicado 18/7/2010


       Perez Contreras, Z. "De Gómez a López Contreras" en Revista Mañongo N° 27, 2006, pp.141-164. En este artículo mio publicado en la Revista Mañongo hago referencias a Tarazona.
      Upel-Maracay, Nucleo de Historia Oral (NIHO). Archivo de la historia de vida de la señora Maximina Bello.



      Eloy Tarazona, era el hombre de confianza de Gómez




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      jueves, 15 de julio de 2010

      HISTORIA ORAL. SECTOR LOS MEREGOTOS, CAGUA




      Informante
      Testimonio
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      Nos encontramos en la casa de la señora Lourdes Sarmiento, a quienes todos conocen como “Chucha”, ella es una de las personas que conservan la memoria histórica del pueblo y específicamente del sector Meregoto, ¿cómo era Cagua en su época de niña señora Chucha?.

      Cagua era todo potrero; desde el cerro Bella Vista, del cerro Bella Vista, tú sabes desde ahí se tabarea ; el cerro ese que coje pacá, eso de ahí a la fila, fila ( la señora muestra con las manos) Cagua – tú sabes – llega y Cagua llega hasta casi entrando  ahí el Níspero...la Segun.. digo la, la Rómulo Gallegos… ya por ahí no te conozco yo así, cuando estaba chiquita porque tu sabes que  uno le dejaban dar vueltas solo por aquí  del sector.., bueno, este... Cagua empezaba ahí en... la única carretera que teníamos era esa (  Calle “La providencia”) y que la había hecho el General Gómez, la carreterita esa de la calle la Providencia, esa, por ahí se llamaba esa parte “5 de Julio”, y la esquina era... la esquina de “la Boca del Llano” ( qué es donde está “ Punto de Oro”, expresión dada por el investigador) ajá de la “Boca deL Llano” porque por ahí era donde salía los pocos carros que habían pal llano, por ahí era que salía los carros , por ahí era donde transitaban las carretas, se usaba muchas carretas de mulas, carreta de buey, caballos, burros, eso era lo que se usaba, tu veía…

        ¿eso era como un Mercado?, pregunta el investigador)

       bueno, exacto traían del llano ¡de todo! ¡De todo de todo de todo! Y entonces duraban fresco no, eso traían... de ... mira!; pescados, quesos, papelón, casabe, yuca, ñame, cochino, ganao..

      ¿Todo eso lo traían del llano?

      De todos eso lo traían, eso lo traían de ...de... del llano, y entonces ese, aquí había dos almacenes, que yo los conocía, siempre pasaba pal el pueblo y los veía, que era aquí mismo aonde es el Vengas, bueno era, era de los Piñeros de  familias Piñero, ahí llegaban también todas esas cosas que ellos pasaban pa” entonces también vendé y había otro que les decían  “Los Toros” aonde está la Farmacia “Los Andes”, ahí había otro almacén, o sea, no en la Farmacia “ Los Andes”, atrás , atrás en ese solar solo que todavía esta ahí junto de, de Ingeve, bueno ahí era una almacén que era de los, de los Toros.

      ¿Ajá señora chucha, y en el sector que había?

       Entonces por aquí, por este lado que yo te digo, que la gente tenía sus conucos, tu sabes que cada quien cogía, por su cuenta pues, cogía sus terrenos, pá trabajarla, pero después se los quitaban, no era que uno lo cogía pa ellos, sino que los dejaban agarrar un pedazo e tierra, el gobierno los dejaban agarrar un tablón, se decía “tablón” como decir las hectáreas (las hectáreas, reafirma el investigador) le decían tablón. Tablones de tierra por cierto que mi papá tenía como tres tablones, eran tres hectáreas ves, y así muchos, tenían , te digo que, ...he.... la 5 de Julio, eso pallá, todo eso era potrero, todo esto por aquí habían casitas, por aquí así, habían casitas, y entonces de calle esta ( señalando la Providencia) que , es la era la principal esta y la “Sabana Larga” estaban sacadas todas las calles, inclusive yo me sé todo el nombre de las calles porque uno en la escuela, le enseñaban , lo primero que enseñaban eran las calles, bueno y en ese barrio ahora, bueno, tienen ahora el nombre de las calles... calles nuevas, nombres así, pero las propias nombres de las calles y avenidas de Cagua, toda esas me las sé yo sabes, bueno y las principales eran estas, por aquí pasaba el ganao, las puntas de ganao, tu sabes cada... cada quince días pasaba una punta de ganao. Las puntas de ganao era como cincuenta reces que la llevaban gente a caballos y la y... y... las iban afilando porque estan eran las que se llevaban a Caracas, hacia los Teques, que los mataban  o para encorralarlos allá y los Teques en Caracas, para.... para matarlos pues, y aquí en Cagua, también. Aquí en Cagua en la Calle el Matadero.

      ¿Qué más recuerda usted de eso doña chucha?

      Bueno, mataban esa res y había un señor, que pasaba todos los días, todos los días no, mas o menos cada dos días venía, inclusive lo llamaban Mamerto, me acuerdo clarito, que llevaba una res amarrada por la narices así, y la llevaba directamente a San Mateo por era esa la que mataban en San Mateo, la pasaba como dos veces en la semana. Y cada aquí en esta calle, empezando por la familia que te he... ah, lo primero que te voy a decí que los fundos, los fundos así que alguno sembraba ahí se llamaba uno “ El Camoruco”, vé le ponían el nombre la gente... “ El Camoruco”, “ La casa de los jabillos” esa era donde están la bomba de gasolina, (¡ La casa de los jabillos!, exclama la docente), sí que uno hacía sus conucos, la gente hacía sus conucos y sembraba de todo lo que te dije,  yo te digo, mi papá sembraba hasta maní pues, sembraba de todo “ La casa de los jabillos”, “ El Alambre Liso”, “ Jabillal”, vé, “El Bitoque” que era allí donde es Funda Cagua, también eso era de agricultura, que se ... tu sabes le quitaban la gente que era del gobierno, no sé si era del gobierno que le quitaban los conucos a la gente por aquí, entonces cogían  para todas las partes como los indios, tu sabes, bueno mi mamá cogió hacia el Bitoque, ahí era el Bitoque donde era Funda Cagua, no se llamaba Funda Cagua o  ni no sé qué como le dicen ahora. Después “ Santa Rosalía” que existía, hacienda “ El Palmar” que corría así y llegaba a Sabana Larga allá, en Tamborito pues, llegaba hasta Tamborito y entonces, teníamos “Casupito” y la “ Haciendita.

      Y Cómo eran repartidas esas tierras?

       No... eso era repartido así, tu sabes, todo ese potrero eran repartidos así ... pedazos, osea, cada quien hacía su conuco, no era que se lo repartía, cada quien hacía su conuco, entonces hicieron ese canal porque como todo el mundo tenía su, su, su conuquito y sus cosas hicieron ese canal para el riego de cada quien que tenía su conuco y cuando llegaron los portugueses que fueron por ahí en el año cuarenta , cuarenta y uno , cuarenta y dos mas o menos, llegaron cantidades de portugueses , bueno más ligero, que ellos le dieron sus tierras y entonces ese riego, pasaba por aquí por la Farmacia, la Farmacia esta... Sucre  como que se llama esta la .... el Hospital ese..Sí, pero este que quedaba aquí, ¡ el de Felipe Hernández! ¡La Clínica Sucre chico, la Clínica Sucre, por ahí pasaba una acequia, una acequia que esa la hicieron... acequia es que donde corre el agua, tu sabes, por un canal no muy grande, pero corre por ahí, entonces ahí donde esa acequia como habían tantos portugueses y tantos venezolanos cada quien con sus terrenos, entonces cada día, por ejemplo si a ti te tocaba hoy regá de una hora a una hora, tu pagaba como que era dos bolívares no se que ( Por el riego, exclama la docente) y a ti era que te tocaba ese riego no te la iba a quitar nadie, ese día te tocaba a ti y mañana le tocaba a él , pasado mañana le tocaba al otro, inclusive ahí hubo un muerto, un portugués que le dio un picazo a otro portugués porque le quitaba el agua y entonces este portugués se la quitó y entonces hubo una desgracia ahí, ahí tu sabes cada quien  (racionaban el agua, señaló el investigador). Igualmente, ese canal porque ese canal lo hicieron porque cuando Cagua iba creciendo, creciendo, ya no eran conucos sino terrenos grandes, ya eran eso terrenos grandes sembraba de todos pues.

      ¿ y qué sembraban?

      Mi papá sembraba; maíz, quinchoncho, frijol, tapiramo, maní, este.... algodón, este...bueno, ñame, yuca, bueno por la orillas sembraba yuca, ñame, caña, todo, todo, lechoza, todas esas cosas sembraba ( ¡ era grande! Añade el investigador), sí, ah patilla sembraba mi mamá, melón, también ajonjolí, todo, de todo de todo. Venía el tiempo de sembrar quinchoncho, entonces sembraban quinchoncho, sembraban tapiramo, sembraban caraotas.

      ¿Y quienes fueron las primeras familias del sector señora Chucha?

      Bueno, los fundadores de los Meregotos no te  decí, ah, bueno, de aquí por esta calle de... que yo no la conocía porque yo iba de la casa pa la escuela, de la escuela para la casa, nosotros no salíamos así que si, pa la misa y los días de Semana Santa . Bueno, empezamos por allá dejé la boca el llano, para acá vivía una familia... Escalona, era un corral enorme, tenían hasta vacas, y tenían bastante mangos, ese era donde yo te digo que nosotros íbamos a comprar mangos sentaos y nos daban ¡ No recoja ahí! Recogíamos canastos de mangos por un centavo, después al frente vivía una señora llamada María de Luz, que toavía junto ahí, que tenía un familiar que murió no hace mucho. Viene más adelantico quedaba la familia Hernández, Eudosia Hernández , me acuerdo que yo tengo una hija llamada Carmen Hernández que ella hizo trayectoria con ellos. Al lado quedaba esa casa de las  “Chaconeras” que decían que vivían algunos Chacones que hacían Joropo, ( que ahora son las Pérez) ajá, que ahora son las Pérez, (Joropo aragüeño, exclama el investigador) ajá, puro Joropo aragüeño, que mi mamá siempre decía ¡yá esa gente bicha están empezando a tocar! A mi mamá no le gustaba, entonces tocaban todos los sábados y los domingos, eso era joropo y bailaban toda esa gente. Después venía la familia de ella ( señalando a la docente) los Vanezca, la hermana mía le planchaba la ropa, le planchaba la ropa a él, le pagaba dos cincuenta, cinco reales, tres bolívares, liqui liqui, blanquito y la planchaba con esa planchita que tengo yo ahí. De frente las Acevedo, la familia Acevedo, entonces del otro lao de ellos, no del otro lao tuyo, Tito Pérez.... Tito Pérez que tenía su mamá , que era todo un señor y su mamá se llamaba María Pérez, que ella siempre iba a la casa estaba pegaíto ahí a nosotros, al lao al frente de este lao, las Mejías, entonces en la otra esquina era de allá... todo ese corral era de nosotros también pero después con el tiempo sacaron esas calles, sacaron esas calles, osea, ( la Hugo Oliveros, pronuncia la docente), la Hugo Oliveros era hasta aquí na má , ese corral era de nosotros hay donde está esa calle era de mi papá, vé, entonces a mi papá le hicieron un cambio, cuando ese gobierno, no sé que gobierno, que le diera ese pedazo pa sacá la calle y a el le daban un pedazo de los meregotos aoende está Leíta.

      ¿Y qué más cuéntenos señora Chucha?

      Entonces vivía la familia Rangel, vivía en toda esa esquina, después las Utreras, Ceballos Utrera, que eso también tenían un almacén, eso almacenaban, ese era los únicos que tenían un camión aquí, el único camión que llegué a ver cuando estaba chiquita, es era de los Ceballos Utrera, de todos ellos tenía  dine... ( que es justo donde está la ferretería, agrega la docente) exactamente ( Ferretería “ Meregotos”, añade el investigador). Sí ese era una casa de tierra grande y tenían traían cochino del llano, pero cantidades tenían ... tenían un corral adentro que eso lo llenaban de cochino, pa vendé cochino y mataban  y compraban cochino pá vendé la carne ellos trían todo del llano, de todo de todo de todo y la familia era muy buena, osea, que las familias que vivíamos aquí parecía que todos fuéramos familia, no como ahora, tú iba a la casa de esta o yo iba a que las Acevedo, yo estudiaba a que las Acevedo las primeras letras, estudié ahí y mi madrina y mi madrina María, esa si era madrina de casi todo del barrio porque la buscaban siempre a ella, pá pá bautizá, sí . Bueno la familia éramos como familia, tú le dabas aquella o aquella necesitaba de ella, se iban a la casa: Mire señora Nicolasa, mi mamá se llamaba Nicolasa , cómo no si había y le daba, y la otra también necesitaba una cosa como no se le daba y así pues éramos como familia. Igualmente, en las navidades, en la Semana Santa, llévele a la familia tal, llévele a la familia y todo éramos así, osea éramos unidos todos, no es que me voy alabá pero de verdad yo soy así.

      ¿Y qué se fabricaba aquí porque me han dicho que se hacían escobas?

      La escobas Cagua eso hacía, famosas han traspasao hasta  las ciudades de Colombia, México, toda esa broma, yo vi una película mexicana, cuando veo la escoba, bueno dice Cagua, si yo vi una película mexicana muy buena. Bueno las escobas de aquí de Cagua eran muy buenas porque fabricaban el millo, el millo y entonces eran rústicas las que fabricaban , ellos cosían con una aguja grandota cuando iban a ponerle millo al palo, ese era cosío a mano eso no era cosío a máquina. Esa fabricaba de escoba ¡ hay chico yo no me acuerdo¡ yo sé que la tenían los Pérez, aquellos Pérez que vivían ... uno que era casao con Josefina Pérez, yo no sé si tu te acuerdas que vivían junto a los Alvarado , por la calle de la plaza, aonde está Macuto en esa esquina, bueno vivían ( Ah! ) pero ellos no fueron fundadores sino que aprendieron ... y la gente sembraban millo, ese se cortaba verde y se ponía así en el corral se ponía así para que el millo se secara, después que estaba seco se ponía en paquetes, y vendían el millo a los que hacían escobas... a los que vendían escobas. Entonces bueno esa... la capellada , igual, para las alpargatas y le daban a uno, había una señora que era especialmente las que las llevaba, bueno no seguimos diciendo lo de las personas, venía las Muñoz, venía las Apontes, después las Noguera , los Deus un señor llamado ahí Cifuente Deus, ajá, después seguía las Quero , era ellas ahora son médicos, ella era las Quero, al frente eran las Carrillo Puertas y en la esquina los Sayas después seguía los Hernández después seguía los Bolivar, después seguían otros Acevedo, esa es pallá pa la calle Providencia pues, ah y entonces después seguía los Cisneros, después de los Cisneros seguía los últimos que eran los Ibarras, pero eso tenían corrales enormes, enormes. No te digo que mi mamá tenía corrall y a los siete hijos nos dio a toditos los que vivíamos aquí. Nosotros éramos de la plaza donde vive Delia, de ahí pacá todo eso era de mi mamá ( Ya no que dan familias así, pregunta el investigador), si un sobrino que mi mamá le dio a la hija mayor , le dio eso aonde vive Delia. Entonces más acá pegado de Maya aonde vive Maya era de un hermano del que murió hace dos años, Francisco, eso se lo dio mi mamá a él, entonces después lo quería comprar un portugués y mamá estaba brava que después de meter a tanta familia iban a vendé. Entonces el papá de Maya que era de esa familia Utrera le compró a Pancho el hermano mio, le compró el pedazo y le hizo esa casa a la hermana mia . Entonces quedó esta casa grande, esta era de adobe de tierra que hizo mi papá y mamá y mis hermanos aquí en este solar, a pico y pala amasando barro, amasando barro para hacer esos bloques de este tamaño, gruesos así. Hay vivíamos todos, de bloque de bloque pelao, no estaba friazo ni nada y sacaban agua en bomba como yo te decía, y entonces mi hermano sacaba tierra y sacaba tierra y agua, para hacer los bloques de barro y se pegaba con la misma tierra, no había cemento, hacían la base de piedra, piedra, piedra. Había como treinta familia, otras que estaban entre los potreros y a veces de pura pajas, porque eran ranchos, de gamelote, cortaban el gamelote... era una ventanita... nosotros cocinábamos allí.

      ¿Qué más recuerda específicamente del sector, como la historia de la plaza por ejemplo

      Ha cuando repartieron los meregotos yo no se te decí , yo sé que mi papá era de la junta y llegué ha saberlo por el papel de la muerte de mi papá, que sacan, que era socio de los meregotos . Cuando murió mi papá tenía yo como once años, tenía yo, pero yo no me acuerdo naíta. Mira hicieron esa plaza como con seis partes, entonces de esa seis partes le dieron a las familias Ortega, a la familia Aponte, Sarmiento, y no sé que otra y a Vanezca, esos tenían que cuidar esa parte , sembrarlo y regar y tener esa broma bien bonito y esa plaza era una belleza. , esa plaza, ese indio no estaba ahí , ese indio estaba allá. Después yo no sé que gobierno lo pasá paquí, lo pusieron distinto, pero cuando hicieron esa plaza, te digo ay hacían retreta, los sábados los domingos ay tocaban orquestas y la gente iba a pasear a esa plaza y todo , pasaban hasta las ocho de la noche hasta esa hora. Los carnavales no hombre eso era todo una belleza no como ahora, ese eran comparsas pero comparsas hechas de todos... burros, los burros los adornaban , los caballos, las carretas, todo, todo. Entonces cuando yo estaba chiquita nos mandaban pa la calle Comercio a sentarnos en las puertas de las casas, porque por ahí pasaban las comparsas y daban la vuelta por la calle cinco de Julio , y entonces eso era mira, ahí zumbaban caramelos, zumbaban real, las caraotas las pintaban , los quinchonchos los zumbaban eso zumbaban todo eso, flores de capa ratón , flores de pericoco, mira zumbaban bizcochos envueltos , serpentina y papelillo aquello era horroroso , uno decía un puñito pero era que zumbaban , no te digo que pintaban las caraotas de rojo, los tapiáramos, fíjate que hasta que botaban todo eso. Todavía uno al siguiente día ya cuando se terminaban los carnavales y encontraba caramelos y todas esas bromas, uno paseaba tranquilo, lo que le echaban a uno era perfume y pétalos de flores. Había un señor que barría la plaza y aquello era tambores de papelillo, tambores de... de... de.... serpentinas, ese señor barría con una palma de chaguaramos, me acuerdo yo, y recogía con palas esos papelillos, lo único que se usaba era la maizina  y eso el último día, y ese último día daban orden de jugar con agua. Salía los pocos camiones que había con sus tambores llenos y ay se bañaba todo el mundo que pasaba.

      ¿No  había Bodegas acá?

      Ah, la primera bodega era de Antonio González que todavía sigue igualita, igualita, igualita. Entonces en la otra esquina la de los Borges, la familia Borges había la panadería de León Martínez el papá de Leoncio Martínez, se llamaba él, era una panadería que hacía el pan divino. Y las Navidades, ese señor le regalaba a todo esta barriada le hacía ese pan grande y se lo mandaba a su casa, a todo el barrio, y ay había aonde está mas acá pegao de ... de... donde vive la hija de Fidel Borges, pues que eran de los Borges mismos, había un corral solo, grande aonde tenían ellos vacas, ellos ordeñaban ay y entonces uno iba a comprar la leche allá, que comprababa uno por botellas no por litros, uno decía una botella... y aquello era aseado, aseadito mira, ellos eran unos negritos, pero aseado como tu no te imaginas, aquellas cántaras y aquellos tobos que eran de cómo galvanizados, aonde ordeñaban las vacas , le ponían su paño por encima donde... cuando uno iba a comprá colaban la leche ay, colaban la leche ay y entonces por sí acaso un mosquito, un animalito una cosa, ordeñaban y le vendía la leche a uno hay . Uno entraba a esa panadería a comprar bizcocho, lo llamaban bizcocho tabacalero, era un bizcocho largo, largo así y entonces tenía una concha así, esa concha se la quitaban y entonces se la vendían a uno. Y yo me acuerdo que mi mamá nos mandaba a comprá y eso era los que nos daban. El señor mismo el que tenía las vacas tenía una fábrica de caramelos, me acuerdo que el caramelo era de miel y grandotes... cinco por un centavo compraba yo. Más adelante donde Rupertino, vivía una señora llamada  María Salas que vendía arepas en un kiosquito, las vendía a medio, pero eran tostadas hay las rellenaba.


      Maracay, 15-7-2010