domingo, 23 de febrero de 2014

EDIFICIO DE LA EMBAJADA VENEZOLANA EN PARIS: CRÓNICA PARISINA DE COMO JUAN VICENTE GOMEZ COMPRÓ EL


Flor María Gomez Bello de Cardenas

La crónica trata de la casa de la Legalización
Venezolana en París, ubicada en 11, Rue Copernic, comprada por la Nación venezolana en 1930.
Desfile de automóviles en París
En Paris, Francia, en la década de los años veinte, la gente que tenía automóviles de grandes marcas concurría al Bois de Boulongne a participar en “desfiles de automóviles”, diversión muy de moda entonces y en la cual los chóferes demostraban sus habilidades al volante. Flor de María Gómez Bello de Cárdenas, aceptó encantada ya que se trataba de una de las diversiones más elegantes de París. El problema era que no sabía manejar, pero al parecer no le dio la mayor importancia a ese detalle. Una vez en el desfile se puso muy nerviosa al no poder controlar el automóvil y, en lugar de transitar por la pista, terminó arremetiendo contra el público… El accidente produjo la muerte de varios espectadores y algunos heridos.
Inmediatamente llovieron las demandas sobre la pareja Cárdenas Gómez que, para poder pagarlas, pidió ayuda al Benemérito. Este no ofreció efectivo de inmediato, y la pareja se vio en la obligación de vender la casa
El general Juan Vicente Gómez compra la casa a su hija 
Embajada venezolana en Paris
 Gómez dispuso que la casa fuera comprada por la Nación en una operación realmente considerable para la época, pero que probablemente ascendía a la suma que necesitaba la pareja: 5.640.000 francos. Cinco millones y algo más de lo que habían pagado por el inmueble en 1922, aunque es necesario precisar que el franco en 1922 no era el de 1934; allí también se devaluaba la moneda. 
Así, los Cárdenas Gómez pudieron afrontar las demandas en su contra y la Nación compró a un costo altísimo unas nuevas instalaciones diplomáticas en París.  

















Tomado de Elena Plaza. La Tragedia de una amarga convicción. Historia y Política en el Pensamiento de Laureano Vallenilla Lanz (1870-1936). Caracas,  UCV, 1996, pp.110-111-


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lunes, 27 de enero de 2014

TRAS EL TESORO ESCONDIDO DE GOMEZ




En la historiografía venezolana el general Juan Vicente Gómez es descrito como uno de los dictadores más crueles que ha tenido el país, su mandato duró veintisiete años (1908-1935), una de las pocas virtudes que se le reconocen es que supo rodearse de hombres inteligentes para desempeñar los cargos de Ministros, Embajadores, Presidentes encargados, reservándose siempre el cargo de Jefe del Ejército, institución que reformó y convirtió en una Institución primero a su servicio y luego del país.
En Maracay, ciudad seleccionada por Gómez como su residencia y la cual convirtió en un centro político militar y económico, su memoria permanece como la del gobernante que transformó la ciudad de un pequeño pueblo en ciudad moderna. Por otra parte sus hijos continuaron viviendo en Maracay después de la muerte del
Estatua en el Museo de la Aviación
General y esa filiación ha tejido lazos imperecederos con la ciudad y su gente. Sobre Gómez existe un anecdotario extenso y cualquier maracayero conoce por lo menos una anécdota, entre ellas que amaba los árboles  de ahí el nombre de "Ciudad Jardín", le gustaban los animales y construyó un zoológico. Fue un hombre que amasó una gran fortuna y por eso muchos creían que tenia un baúl lleno de morocotas, el cual fue buscado en los lugares donde residió.
La siguiente es la crónica "Tras el tesoro escondido de Gómez" narrada por la profesora Luisa Teresa Lanz en el libro Maracay, tradición y cambio. Presencia del Liceo Agustín Codazzi", que reproducimos:
Casa de Gómez, frente a la Plaza Girardot
"La casa donde funcionaba el Liceo (Codazzi 1944, antiguo Colegio Federal 1875) llegó a ser objeto de excavaciones, bajo los más disimiles argumentos, pero cuyo objeto real era tratar de encontrar el supuesto tesoro que Gómez había ordenado guardar allí antes de su muerte y que ascendía 10 millones de bolívares de oro que no llegaron a circular, equivalente a más de 3 millones de dólares al cambio de la época, lo que constituía una inmensa fortuna entonces, pero cuyo valor real estaba en el oro que fueron acuñadas las monedas. Ese tesoro por supuesto que movilizaba a personas osadas y deseosas de dar con el tesoro gomecista.
En una oportunidad en el año 1946, se presentó una comisión del ejército pidiéndole al profesor Semidey (Director del Liceo) las llaves del liceo para una inspección, pero luego el profesor Semidey se dio cuenta que esa comisión había levantado todo el piso de mosaico del aula donde funcionaba el 4º año A, cuyo frente daba hacia la plaza Girardot, suponiéndose entonces que buscaban el ya fantasmal tesoro.
Casa de Gómez  (demolida años sesenta para ampliar la Av. Bolívar)
En otra oportunidad se presentó una persona que supuestamente era un constructor enviado desde Caracas para realizar trabajos de mantenimiento y construcción en la edificación. A los días, unos estudiantes,buscando  una pelota con la que jugaban y se les había ido al fondo del patio de la casa, consiguieron que colindante con la casa del fondo y disimulado con laminas de zinc, había un foso con dos escaleras en cuyo fondo había restos de comida y cables con luces, descubriéndose que el hombre no era ningún constructor sino un extranjero  de oficio panadero, quien había concertado las reparaciones del liceo como excusa para hacer varias excavaciones en el plantel". (2001. p.61)
El coronel Eloy Tarazona también estuvo ligado a la leyenda del tesoro de Gómez, como se ha hecho mención anteriormente en este blogs:
En uno de los balcones de la casa de gobierno frente a la Plaza Girardot.

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Tarazona y el tesoro de Gómez
¿Existió ese baúl lleno de morocotas?. Nunca se encontró pero si es un hecho cierto que el general Gómez disponía de dinero en efectivo en su casa, el cual utilizaba para "premiar" a los aliados de la causa,  realizar donaciones a  personas que venían a rogarle ayuda para cubrir necesidades, regalar a sus amigos y familiares. Era el "benemerito", el Caudillo.
¿Conocía Tarazona del baúl de morocotas o monedas de oro?.

lunes, 16 de diciembre de 2013

ICONOGRAFIA DE LA MUERTE DEL GENERAL JUAN VICENTE GOMEZ


Fotografía Luis Felipe Toro, Biblioteca Nacional
ICONOGRAFIA: El diccionario de la Real Academia Española dice que la iconografía es un término derivado del griego significa imagen y descripción. Consiste en la descripción de las imagenes, retratos, cuadros, estatuas y monumentos.

El general Juan Vicente Gómez en 1931, en Maracay, acompañado por el presidente Juan Bautista Pérez y el edecan coronel Eloy Tarazona.

Mausoleo  obra de Antonio Malausena (1853-1919)." La última de sus obras es el mausoleo de Alí Gómez en Maracay (1919) que, manteniendo el estilo «neobizantino» y «morisco», es terminado después de su muerte. " (ver Fundación Polar)
 Ubicado en la calle Mariño, en el Cementerio La Primavera, Maracay. Se encuentran enterrados además del general Juan Vicente Gómez, sus hijos  coronel Alí Gómez (1919) y José Vicente Gómez (1930) y  su hermano el general Juan Crisostómo Gómez (1923). En wikimapia ver direccion.
Fotografía César Vinchi. En Facebook grupo Maracay solo su pasado histórico


Mausoleo de la familia Gómez en actualidad.
Por razones de seguridad ha tenido algunas modificaciones, se le han colocado rejas.







Fotografía___ 
En Maracay el 19 de diciembre, día de su entierro.
El general Juan Vicente Gómez murió el día 17, pero fue enterrado el día 19, fecha emblemática del gomecismo, porque se conmemoraba la toma del poder el general Gómez, porque el golpe de estado contra el general Cipriano Castro fue evaluado como "Evolución dentro de la Causa".




En 1935 Pietro Ceccarelli hizo la mascarilla mortuoria del general Juan Vicente Gómez (colección Florencio Gómez, en custodia en el Banco Central de Venezuela), copias en la Fundación Boulton. En el Museo de Historia de Maracay existe otra copia de la mascarilla mortuoria del Gral.Gómez.
Napoleón Posani dice que la mascarilla de bronce se encuentra en la Fundación Boulton  y que la de yeso es de autor anónimo: "Biaggio Campanella-Mascarilla de bronce de Juan Vicente Gómez.1986. La mascarilla original, en yeso, de 1935 es de autor anónimo. ".



Album Mausoleo del general Gómez en Naudy-Flirck
En la parte interna del Mausoleo, los bustos de Alí Gómez Bello, quien falleció en 1919 victima de la gripe española y de Juan Crisostomo Gómez, cuyo homicidio ocurrió en el palacio de Miraflores en 1923.
Album Mausoleo del Gral.Gómez en Flickr

Busto del coronel Alí Gómez. Se observa la placa que dice "Gracias Benemerito JVG",  "Gracias General JVG". En el imaginario Gómez interviene como divinidad en problemas terrenales.
Album Mausoleo del Gral Gómez en Flicrk
 Busto del general Juan Crisostomo Gómez. Se observan tres las placas de agradecimiento que dicen: "Gracias JVG por favor concedido".
 En el imaginario Gómez interviene como divinidad en problemas terrenales.
 Análisis del método iconográfico
Para realizar un análisis iconográfico uno de los métodos es el siguiente:

Así, el método de análisis podemos; resumirlo en los siguientes puntos:
a) Las fuentes del propio artista, mentor, comitente...
b) La literatura de la época o en la época.
c) Identidad con obras artísticas anteriores ya conocidas.
d) Elementos que configuran la obra de arte.

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jueves, 28 de noviembre de 2013

EL DIARIO DE MARÍA: violencia domestica



Mujeres empoderadas
"No se nace mujer, se llega a serlo"  Simone de Beauvoir
"Las heridas de violencia no se curan con pastillas de ninguna especie,

 ni con ejercicios, ni libros de autoayuda."
La violencia domestica es un hecho que avergüenza, porque los prejuicios tienden a culpabilizar a las mujeres.
“El Diario de María”,  es la historia de una joven mujer que se casó enamorada y luchó durante años por mantener su matrimonio, el cual se disolvió por la violencia. El Diario está estructurado en dos partes: La primera, María,  reflexiona sobre la condición histórica de la mujer, sometida a patrones culturales que conllevan a su negación y la naturalización de la violencia.   En la segunda parte María narra su experiencia vivida como víctima de la violencia psicológica y física. Rememora la tristeza, el llanto, sentimientos de culpa, de fracaso, los efectos del aumento de peso. Cierra su Diario en forma optimista: ha recuperado su autoestima y su vida esta plena de ilusiones y  proyectos, al lado de sus hijos y siempre como dice “al lado de la historia”.
"El muro más grande, desde mi particular punto de vista,
 es la unidad resultante de la negación de la mujer y la naturalización de la violencia."
Ser y sentirse mujer resulta una amalgamaba de miles de estados, sentimientos, complejos, aspiraciones, prejuicios. Es una lucha constante que no duerme, se trasnocha y levanta temprano. Verdaderamente, ser mujer no es fácil porque se entrecruzan lo que se cree, lo que se debe, lo que se desea, lo que se aspira de este género. Estas suelen ser exigencias anticipadas por la sociedad, la religión, la familia y las buenas costumbres. Por ejemplo, en una época una buena mujer era la que procreaba más hijos. Sea cual sea la plataforma desde donde nos situemos la mujer termina siendo para la hechura del otro: madre para su prole, mujer para su hombre.
" Aún en el siglo XXI incomoda a algunos la independencia femenina."
El reconocimiento de la mujer es un asunto complejo que todavía sigue causando ciertas inconveniencias sociales. Las incorporaciones al habla que se han hecho recientemente incomodan a los hablantes mujeres y hombres, quienes desde una lógica influenciada por la dominación manejan cualquier cantidad de argumentos para no utilizar la letra “a”. Adán peca por culpa de Eva quien lo tienta a comer del fruto prohibido, y la más grande de todas las mujeres “María,” madre del hijo de Dios, es inmaculada y virgen. En el discurso cristiano la mujer es símbolo de sacrificio, entrega, devoción, pureza, obediencia, fidelidad. Una mujer profesional todavía a comienzos del siglo XX era una ofensa, una mujer soltera que decidiera no casarse ni tener hijos una loca. Aún en el siglo XXI incomoda a algunos la independencia femenina.
El escenario donde nos toca vivir está fuertemente cargado de violencia, desde las palabras a las cosas, se ha impuesto un cerco que cercena con vigor a las mujeres. El muro más grande, desde mi particular punto de vista, es la unidad resultante de la negación de la mujer y la naturalización de la violencia. De tal forma, que frente a nuestros ojos ocurren millones de situaciones donde se violenta a nuestro genero y nosotras las pasamos por desapercibidas, porque nuestra enajenación nos impide verlas y reconocerlas.
 He escuchado decir incontable número de veces de las bocas de amigas, madres, vecinas, compañeras, hermanas y mujeres en general, con orgullo inclusive, que tienen suerte porque no han sufrido en carne propia la violencia domestica. La realidad es angustiante porque se cree que podemos cargar con las penas de nosotras y de todas las demás mujeres de nuestras vidas sin padecimiento. La negación de la violencia se manifiesta en el dedo acusador de la culpabilidad, en la distinción entre mujeres débiles y fuertes, en la incomprensión da cada circunstancia en particular no sólo de parte de  los hombres sino de las mismas mujeres.
" es inevitable que me dirijan cualquier observación o comentario sobre mi obesidad...
algunas personas hasta han llorado al verme."
El pasado 8 marzo tuve la oportunidad de asistir a un evento de los tantos que se organizaron para conmemorar el “Día Internacional de la Mujer.” En un ambiente adornado de poemas, canciones y flores me encontré con una vieja amiga vinculada a los estudios de género. Desde hace algún tiempo, cada vez que me reencuentro con gente que tengo muchos años sin ver, es inevitable que me dirijan cualquier observación o comentario sobre mi obesidad. Antes sólo sonreía y me quedaba callada. Pero, recientemente, digo mi verdad, respondiendo que se debe a la depresión y subrayando la cantidad de kilos que he perdido. No tienen idea del látigo tan duro que representa para mí la cantidad de afirmaciones y preguntas que me hacen para satisfacer su curiosidad, soltando la reiterada expresión: “Maria  tú eras tan bonita,” y continúan… “tu cuerpo, la bicicleta, la natación….no, no, no…” algunas personas hasta han llorado al verme. Pues, a pesar de los 29 Kilos menos que llevo, una vez más volví a ser protagonista de dicha escena con esta amiga, y bueno entre las tantas cartas que pude barajar para asegurar que tenía total control de mi situación, le lance sin antesala los hechos dolorosos que he vivido los últimos años subrayando la muerte de mi papá y mi hermana, pero sobre todo, mi matrimonio, mi separación y mi divorcio.
Era de esperarse que la cuestión no culminara ahí, y seguimos hablando sobre la violencia de género. Me afecto mucho este encuentro, tanto así que reencarné el dolor que pensaba que había superado. Les voy a confesar mis razones.
 "Las heridas de violencia no se curan con pastillas de ninguna especie,
 ni con ejercicios, ni libros de autoayuda."
Hay preguntas que creó que sobran, aún más viniendo de gente que se supone conoce de violencia. Afirmaciones teóricas, argumentos, formularios y recetas que lejos de acercarnos nos distancian a la hora de comprender el proceso. Las heridas de violencia no se curan con pastillas de ninguna especie, ni con ejercicios, ni libros de autoayuda. Es cierto que muchas organizaciones contribuyen y han avanzado en el tratamiento y la ayuda para las mujeres que han sido víctima de la violencia doméstica. Pero, después de tantos años, no pude soportar que me hicieran estas preguntas: ¿Te golpeó?, ¿lo denunciaste?, ¿lo pusiste preso? Porque, sigo teniendo la respuesta que tenía en el 2004.
La violencia domestica es un hecho que avergüenza, entre otras razones, ya que los prejuicios tienden a culpabilizar a las mujeres. Que te digan que si hubieras sabido como identificar a tu agresor, es tanto como decirte que si le hubieras abierto tu corazón a Cristo seguro no te hubieran agredido. Estas dos afirmaciones colocan la culpa en la mujer y no ayudan. Mi respuesta es la siguiente: ¡Claro que me golpeó! Me golpeó de todas las formas posibles. Me golpeó el orgullo, la dignidad, el respeto, la vergüenza, el amor, las aspiraciones, los deseos. Me golpeó con palabras hirientes, con sus manos y objetos. Me golpeó con su mirada y su pensamiento.  ¿Acaso, no es de suponerlo?
La medicina forense cataloga golpes y moretones como traumatismos leves, nada dice de las heridas que no se perciben a simple vista. Recuerdo cuando me examinó el médico forense y me  preguntó ¿qué estaba haciendo yo para resolver ese problema?. ¿Qué podía hacer? Después de tantos intentos fallidos de ayudar a quien era mi esposo, de justificarlo porque él también había sido víctima de violencia, de perdonarlo suponiendo que el amor lo vence todo, no me quedó otro camino que el divorcio, ya para la fecha había vivido 5 años de matrimonio conflictivo. Desde mis primeros meses de casada sabía que no sería para toda la vida, porque comencé a padecer con sus celos enfermizos, de ahí un corto paso a las descalificaciones, después a la violencia contra los objetos y animales, y yo que conocía teóricamente esa progresión, sabía que vendrían empujones y golpes, como en efecto sucedió en varias oportunidades.
Cese a la violencia de género
Me separé y me divorcié, porque si no lo hacía, literalmente, quien era mi esposo me hubiera matado. Lo grave de  mi situación era que nadie se imaginaba por lo que estaba pasando. Ni mi mamá, ni mi papá, ni mis hermanas y hermanos, ni mis amigas cercanas, ni mis compañeros de trabajo, ni los vecinos, ni mis amigos, solo yo. Éramos un matrimonio bonito con dos hijos bellos. Cuando salíamos a pasear llevando a los morochos en el coche la gente nos paraba en la calle o en los centros comerciales y nos los decía. Además, públicamente hacíamos demostraciones de afecto, nos besábamos, nos tomábamos de las manos, nos abrazábamos y nos tratábamos con dulzura. ¿Quién podría imaginarlo?  
Yo me enamoré “perdidamente,” tolerando durante nuestro noviazgo los celos. Creí que eso pasaría con el matrimonio pero no fue así. Desde antes de graduarme de bachillera había tomado la decisión de ser una mujer profesional, no faltó quien me dijera que trabajaría hasta que me casara o que simplemente estudiaría para colgar el título.  A lo que yo respondía con una negativa enfática que no me quedaría entre las cuatro paredes de una casa. Con eso he cumplido porque mi profesión ha sido una de mis columnas.
Sin embargo, cuando comencé a vivir en pareja me impuse ser una buena esposa, entonces, cuidaba a los niños con esmero, aprendí a cocinar divino, tenía la casa siempre en orden, ayudaba a mi marido con sus estudios, cumplía con todos los deberes maritales sin importar lo poco o mucho que hubiera trabajado en el Pedagógico. En síntesis, “era una buena esposa”. Aún más, una vez le dije que renunciara al trabajo y se dedicara a estudiar para que se graduara más rápido. Yo fui quien compró la casa. Todo eso era insuficiente, porque siempre había un grano más de sal o de azúcar, los morochos lloraban y tosían, las perritas se comían los muebles, el granito del piso de nuestra casa nueva se había cuarteado, las lajas eran demasiado rosadas y las paredes estaban mal frisadas. Cualquier cosa era combustible para la inconformidad y la ira.
Pues, yo tragaba grueso aferrándome a lo bonito, a mis hijos, a los días en la montaña, al Orinoco, a los proyectos que habíamos planeado juntos. En medio de las descalificaciones redacté mis trabajos de grado de Maestría y de Ascenso a Asistente, que empresa tan grande, porque significaba luchar contra el trabajo, el cansancio, y el tiempo. Cada vez que me sentaba frente a la computadora comenzaba a manifestar toda una apología de mi incapacidad y mi minusvalía intelectual. Todavía me asombra mi capacidad, porque a pesar de las observaciones que me hizo el jurado en ambos casos, estoy muy conforme con el resultado y no me faltaron los elogios. Pero, tampoco era lo suficientemente inteligente, porque no bastaban mis conocimientos de historia, sino que debía saber de agronomía, filosofía, política, religión y cualquier cosa que se le ocurriera a mi esposo.
"Con toda sinceridad les confieso... que abrigaba la esperanza de un milagro"
Aunque habìan pasado 5 años tomé la decisión de cortar por lo sano antes que "la sangre llegara al río". Con toda sinceridad les confieso que no quería divorciarme, que abrigaba la esperanza de un milagro, desde la primera desavenencia le dije que no lo iba a aguantar siempre. La razón no me indicaba otro camino más seguro que el divorcio. Por supuesto, el tampoco se quería divorciar. Me tocó a mí con las heridas abiertas buscar al abogado y organizar todo en menos de 15 días. Por cierto, tuve que descartar a dos abogados que me aconsejaron que lo perdonara. Me trague las lágrimas y fui fuerte. Nadie me vio llorando en los pasillos. Solo falté una semana al trabajo y volví como si nada. Un 14 de febrero fue el día que lo deje después de su más feroz agresión. Como para que más nunca en mi vida pudiera celebrar con ilusión ese día que suelen llamar “de los enamorados.” En marzo comencé mis estudios doctorales en la UCV y tratándose de mi, no podía ser de otra manera que con éxito.
No me desplomé, ni lloré, ni guardé duelo, seguí con todas mis responsabilidades creyendo que podía salir inmune en una balacera, en un estallido atómico, o en cualquier siniestro, seguí y seguí. Pero, la verdad es que me estaba muriendo por dentro, que no soportaba el dolor, que vivía la angustia y el miedo, que me sentía culpable de haberle quitado el padre a mis hijos, que me sentía culpable de haberle permitido todo lo que me hizo, me sentía culpable por haberlo amado y por seguirlo amando a pesar de todo. En consecuencia, me sentía estúpida, fracasada, débil, inferior, sentía que no era nadie, aunque ante los ojos de las personas que me rodeaba todavía seguía presentándome como una mujer triunfadora. Pude levantar filas de ladrillos para asegurarme que nadie alcanzara a verme en mi interior. Deje de ir a la Psicóloga porque no me convencían sus recetas y me hacía sentir  mucho más culpable.  
De todo ese calvario, recuerdo todas la veces que la gente se asombró con mi divorcio. No faltó quien insinuara que había sido por mi carácter y personalidad. Una vez la mamá de una querida amiga y ex alumna,  me digo algo parecido a esto: que si el cambiaba podría volver con él. Yo asombrada le respondí que eso era imposible, recalcando que no entendía como ella era capaz de sugerirlo trabajando con un refugio para mujeres maltratadas. No era extraño que eso sucediera porque quien era mi esposo era uno de esos hombres “encantadores” que le cae bien a todo el mundo. Me encantó a mí y a los demás. Después que nos separamos estuvo muy cercano a un grupo de mujeres que habían sido violentadas. Se convirtió en fervoroso defensor de los derechos de la mujer. Como era de esperarse no me dejó de “amar,” todavía me ama y está tratando de cambiar. Se ha atrevido en algún momento a calificarme de violenta, de agredirlo y maltratarlo.
"Salir del hueco profundo en que me encontraba ha sido lo más difícil de mi vida".
 La historia mi compañera constante y me ha permitido lenta y concienzudamente mirarme desde adentro. Mirarme en el trato que tuve con cada hombre de mi vida comenzando por mi papá. Detenerme a analizar cada una de mis relaciones sentimentales, mis novios, mis amigos. Mi aptitud frente a la vida cargada y amarrada a unas aspiraciones y patrones que no fueron construidos por mí. Que yo pensaba que eran míos pero que fueron copiados en algún momento. Desnudarme hasta los huesos y sentir de nuevo mis heridas. Tomarme el tiempo para volver a verme como lo que soy, para mirarme al espejo y recordar que soy mujer. De las tantas cosas que había renunciado, puedo decir, que había renunciado a mi vida para vivir la de otros que yo ni siquiera conocía. Creo que he dado un simple y pequeño paso, pero un paso firme y seguro, porque de verdad me he visto, y me gusta mucho lo que veo, me gusta tanto que la emoción se desborda en lágrimas y me embarga una sensación de tranquilidad y fe en mi misma que anuncia nuevos tiempos.


11-03-2012. 


 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

HISTORIAS DE MARACAY: IMAGENES DEL CACIQUE GUAICAIPURO

Cacique Maracay, imaginario popular (anonimo)




IMAGENES DE GUAICAIPURO:
GUAICAIPURO, IMAGINARIO POPULAR [FOTOGRAFIA XIOMARA ESCALONA, ANTROPOLOGA]



Pintura: Reunión de guerreros indígenas, selva de Los Teques

EL RESGUARDO INDIGENA DE NUESTRA SEÑORA DE LA CANDELARIA DE TURMERO







CON ESE TITULO LA PROFESORA YSABEL MARIA GOMEZ CEDEÑO, defendió el primero de abril su tesis para obtener el título de Doctora en Historia que otorga la Universidad Central de Venezuela, obteniendo la calificación de Excelente, mención publicación. El jurado estuvo compuesto por los doctores:
Dr. Reinaldo Rojas- tutor
Dr. Horacio Biord
Dr. Carlos Julio Tavera Marcano
Dra. Egilda Rangel
Dra. Catalina Banko
YSABEL MARIA es docente de la UPEL-Maracay donde ingresó como profesora de la primera cohorte de la Generación de Relevo en el año 1994, ha obtenido los títulos de Especialista en Historia Económica y Social en la Universidad José María Vargas,  bajo la coordinación del Dr. Federico Brito Figueroa en La Victoria, Magister en Educación, mención Enseñanza de la Historia y ahora el título de Doctora en Historia.
Ha sido fundadora del Grupo Amazonas y el Núcleo de Investigación de Historia Oral, unidades de extensión e investigación de la UPEL-Maracay, y actualmente es coordinadora de la Maestría en Educación Mención Enseñanza de la Historia.

GRACIAS YSABEL HAS LLENADO DE ORGULO A LA UNIVERSIDAD, EL NIHO, TU HOGAR Y AMIGOS, AMIGAS.

DIVERSAS ACTIVIDADES ACADEMICAS
Fundación de la Asociación Historia Oral




Con la profesora Pamela Rodríguez







Taller de Historia Oral, organizando el Salón

Conferencia sobre la obra del Dr. Lucas Guillermo Castillo Lara

En el siguiente post hemos referenciado el trabajo de grado de la profesora Ysabel María Gómez para obtener el título de Magister en Educación, mención Enseñanza de la Historia


La propiedad territorial y el conuco en la hacienda Chuao


MEMORIA INDIGENA Y SU UTILIZACION EN LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA




VASIJA UTILITARIA



 Memoria Indigena conservada en el Museo de Antropologia e Historia de Maracay, es el blogs que ha diseñado la profesora Scarlette Bocaranda, como estrategia de aprendizaje significativo de la historia local, para lo cual  utiliza como recurso parte de la colección que resguarda el Museo de Antropología e Historia de Maracay,   que se conserva en el Kardex del Museo, la cual fue digitalizada  con los fines propuestos.
La puesta en práctica se hizo a través de los EPDCUE [Espacio Permanente de Desarrollo Cultural Endogeno] a través del Proyecto Memoria Indigena e Identidad Cultural, el cual entre otras actividades se desarrolló el objetivo de elaboración por parte de los estudiantes de las vasijas utilitarias que utilizaban nuestros antepasados indígenas asentados en la Cuenca del Lago de Tacarigua.

En la elaboración del plato utilitario los estudiantes realizaron en el mismo  dibujos de petroglifos, con lo cual incorporaron conocimiento previo que tenían sobre la cultura indígena, especialmente en Maracay, en el barrio La Pedrera se conservan varios petroglifos.
Estas sociedades indígenas son las que describe el cronista Juan de Castellano en su Elegía IX, en la cual señala que eran tribus numerosas que poseían "jardines, huertes y vergeles", poema que se encuentra publicado en este blogs.















Arrendamiento o despojo? De la posesión comunal al uso particular de las tierras del Resguardo indígena de Nuestra señora de la Candelaria de Turmero (1785-1835)



Archivo Registro Subalterno de Turmero



Dra. Ysabel María Gómez Cedeño
profesora Asociada Upel-Maracay
Integrante del Núcleo Investigación Historia Oral
[i].
La introducción de la noción de propiedad privada en las comunidades indígenas es el resultado de la imposición de un modo de vida diferente al original y es la semilla del proceso de descomposición de sus tierras. Los indígenas, en el caso del Resguardo de Turmero, usufructuaban en común las tierras otorgadas por Real Cédula de Merced de Tierras en 1592. No obstante a finales del siglo XVIII a causa de la influencia fisiocratica, y la necesidad de hacer más prospera la economía de ultramar, la Corona española legisló a favor de los arrendamientos de tierras indígenas desocupadas o baldías con el objeto de sembrar añil. Este elemento introdujo al interior del Resguardo el uso particular de la tierra en contraposición al uso comunitario que tenían los indígenas, contribuyendo grandemente al desmembramiento de los predios indígenas al añadir la ocupación de personas foráneas como factor disgregante. A continuación presentamos una aproximación al estudio de los arrendamientos de tierras en el Resguardo indígena de Turmero.

La vida del indígena puede definirse en el estrecho vínculo hombre-tierra. Esta concepción del mundo como espacio de vida global, donde no hay divisiones, sólo existe un universo, un origen, un fin y el hombre es parte inseparable de todo ese sistema, base de la cosmogonía indígena. De tal forma, que la tierra no puede ser considerada propiedad de alguien, ya que es la madre proveedora del sustento y el abrigo de todos los hombres por igual. La tierra es la razón que explica el origen de la vida del hombre, los animales, las plantas, los ríos y las montañas. En los mitos indígenas la tierra aparece con personalidad propia y como pariente del firmamento, el sol, la luna y las estrellas.

Esta visión de totalidad, propia de las etnias aborígenes, impedía al indígena adoptar automáticamente los conceptos individualistas implantados por la Corona española. Mensurar, dividir, fragmentar, arrendar sería intentar desintegrar al hombre y establecer parcelas en el universo, cosas absolutamente desconocidas e impensables en sus culturas.

La colonización española movilizó parte de esta concepción étnico-cultural con el proceso de implantación de los Pueblos y Resguardos de indios donde se impuso la enseñanza del idioma castellano y el adoctrinamiento católico. No obstante, las Leyes de Indias contemplaban la propiedad inalienable e imprescriptible para los Pueblos de Indios de las tierras de Resguardo, en las cuales permaneció aunque mutilada la concepción ancestral comunal de la tierra.

La práctica de los arrendamientos de las tierras del Resguardo indígena de Turmero que se inició a finales del siglo XVIII, estimulada por la Intendencia del Ejército y Real Hacienda con el objeto de fomentar la fundación de haciendas de añil, introduce en el seno de la comunidad indígena un concepto desconocido: la renta de la tierra.
Por lo novedoso que resultaban ser los arrendamientos para la comunidad indígena y por la manera como ocurren estos contratos se puede observar que se trataba de una actividad administrada por las autoridades coloniales que disponían generalmente de forma arbitraria de las tierras indígenas para tal fin, sin tomar en cuenta que: “… semejantes contratos no deben practicarse sino de las tierras que quedan sobrantes después de repartidas las mejores entre los indios con respecto a lo que necesiten para sustentar sus personas y familias”[ii] Aun cuando los títulos de arrendamientos eran concedidos favorablemente por el Corregidor o Teniente Justicia Mayor con el aval del Cabildo indígena, la fundación de haciendas de añil va a ocasionar conflictos entre los indígenas tributarios al ser despojados de sus tierras de labranza y conucos.

El 16 de mayo de 1786, D. Manuel del Puerto, natural de las Islas Canarias, solicitó de D. Vicente Ferrer, Teniente Justicia Mayor interino de Turmero, “… con acuerdo y conformidad del Cavildo de dichos Yndios…”, 40 fanegadas de tierras en La Ceiba, sitio comprendido en terrenos del Resguardo, para fundar una hacienda de añil, ya que estos terrenos se estaban arrendando por “… orden del Gobierno…”. El arrendatario se comprometía por medio del contrato a cancelar un canon “… según el precio en que se tasaren, y a que pagaren los demás arrendatarios ya establecidos…” y a cumplir “… todas las obligaciones a que ellos estuvieren obligados en los mismos términos, y con las propias circunstancias que ellos”[iii]

Este contrato de arrendamiento, cuya referencia documental es la más antigua de la que se tenga noticia, evidencia que para 1786 la práctica de arrendar las tierras del Resguardo indígena de Turmero era un hecho habitual y aceptado. No obstante, la nueva ocupación de dichos terrenos produjo frecuentes molestias a los indios tributarios, los cuales a través de sus representantes, el Cabildo de Naturales y el Cacique Principal, incoaron numerosos reclamos ante el Fiscal Protector y los tribunales competentes, a causa de abusos que cometían Corregidores y arrendatarios y por la restitución de sus tierras.

En 1795 el Cacique Principal del Pueblo de Turmero, Juan Miguel Rumero, denunció ante el Fiscal Civil los atropellos de los que eran objeto por parte del Corregidor y el Teniente Justicia Mayor de Turmero argumentaba que: “No es nuevo en los Pueblos de esta Provincia la poca o ninguna protección que merecen los Indios a los Tenientes…”, asimismo, señalaba que estos funcionarios actuaban pensando sólo en sus “propias utilidades” y “con tan poco amor para con los Indios”, pretendiendo “… que en lugar de sus vasallos sean sus esclavos: ellos los despojan de sus terrenos: ellos le impiden sus labranzas, y ellos se hacen Señores del Pueblo y de los Indios”[iv]

En el ordenamiento colonial el Corregidor era un funcionario español que representaba la autoridad del Rey y velaba por el cumplimiento de sus ordenanzas en los Pueblos de indios, además, era el recaudador de los tributos indígenas y quien administraba justicia en el Resguardo, también hacía las veces de Protector ya que debía recibir y dar curso a las denuncias sobre atropellos y maltratos de la que fuesen víctimas los naturales. Al contrario de los intereses de la Corona española, estos funcionarios muchas veces se valieron de su dignidad para cometer actos de corrupción y mal gobierno, aprovechando las distancias que lo separaban de autoridades de mayor jerarquía en la burocracia colonial y de las limitaciones que tenían los mismos indígenas para movilizarse a otras jurisdicciones a denunciarlos.

Sin embargo, los representantes indígenas de Turmero no descansaron en la lucha por el dominio de las tierras del Resguardo, tenían conciencia que el Corregidor y los arrendatarios “… no son los dueños de aquellas tierras sino únicamente los Indios y que por ningún pretexto o motivo (…) puede tomar utilidad de aquel suelo” y conocían la cantidad y calidad de las mismas, tal como lo menciona el cacique Juan Rumero “… que tienen tierras inmensas, y más que cualquier otro pueblo de la Provincia, y han gozado siempre de un rasgo de agua bien abundante para sus sementeras…”[v]

Como se ha mencionado antes, con los arrendamientos se generó un conflicto en el uso de las tierras del Resguardo, la comunidad que había sido amparada otrora por las leyes españolas era desalojada violentamente de sus conucos que se ubicaban en los terrenos más cercanos a los ríos y acequias, por parte de los arrendatarios y del propio Corregidor, ya que para la fundación de haciendas de añil era de gran importancia contar con abundante agua para la fabricación del tinte, lo cual confirma que los contratos de arrendamiento tan sólo eran instrumentos formales y en la practica ocurría la usurpación de la posesión indígena. Así refiere, en 1795 el cacique Juan Rumero ante el Fiscal Protector la situación en la que se encontraban los indígenas de Turmero, a raíz de dichos arrendamientos:

… “no tiene donde hacer pegujal ni con que regar su sembrado (…) pues ya en el día son muy pocas las tierras que tienen, y ninguna las aguas de que usan porque el teniente a permitido se tape la acequia y que se dirijan las aguas para unas haciendas nuevas que se están plantando en las propias tierras de los Indios”[vi]

Paradójicamente, era común en las autoridades coloniales el desacato a la normativa jurídica, “se acata pero no se cumple”, fue un principio que acompañó al ejercicio de no pocos cargos en la entramada burocracia colonial, el caso del Corregidor es de verdadero interés para el presente estudio por la autoridad local más cercana al Pueblo de Indios. Las Leyes españolas prohibían a los funcionarios de la Corona actividades distintas a las que debían cumplir conforme a sus atribuciones en la sociedad colonial; por ejemplo, no podían adquirir propiedades valiéndose de la persuasión a los vecinos y de las rentas del Estado.

Imagen de un Corregidor de indios Siglo XVI  (arte historia)
Sin embargo, el Capitán Don Francisco Carvajal quien ejerció el cargo de Corregidor y Teniente Justicia Mayor del Pueblo de Turmero, fue denunciado en varias oportunidades, en los años de 1795 a 1797 por los indígenas a causa de los actos de atropello y corrupción cometidos por su persona durante su gestión. En 1795 el señor Josef Germán Marín, indio tributario del Corregimiento de Turmero, expuso ante el Fiscal Protector que:

… “el actual corregidor Don Francisco Carbajal ha pasado de la clase de Teniente Justicia Mayor a la de labrador de añiles (…) se ha propuesto hacer una sementera en los terrenos dedicados para el cultivo y labores de conucos de vuestros naturales de aquel pueblo”…[vii]

De acuerdo con este testimonio, se evidencia que el Corregidor obtenía beneficio particular sobre la renta producida por las tierras del Resguardo indígena, no sólo por los arrendamientos sino por la explotación directa como labrador de añil. Igualmente refiere el indio Josef Germán Marín que el Corregidor “… valiéndose de la Judicatura y Ministerio que exerce (…) se ha propuesto la idea de aumentar la hacienda que ha emprendido con echar mano de los rastrojos o solares en que están situadas las siembras de vuestros indios”.[viii]
Representación contemporánea


IMAGINARIO SOBRE LOS CORREGIDORES DE INDIOS EN EL PERU: DICE
CORREGIDORES DE INDIOS
PEORES QUE SERPIENTES COMEGENTES. SON MAÑOSOS Y ZORROS Y LE QUITAN AL INDIO LAS TIERRAS.

El dibujo es contemporáneo, se observa que el dibujante incluyó su rostro.







Las contradicciones que provocaron el entrecruzamiento de los intereses económicos de la Corona y las pretensiones particulares de Corregidores y arrendatarios tuvieron consecuencias para la comunidad indígena. Con el transcurrir de los años los reclamos fueron en aumento y surgieron nuevos conflictos generados por la ocupación foránea del Resguardo. En suma los arrendatarios fijaron un patrón de uso particular en los terrenos del Resguardo indígena con el cual se perdía imprescriptibilidad. Además se trata de contratos leoninos que perjudicaban la comunidad indígena. Se convenía el arrendamiento por un lapso de nueve años y su renovación sucesiva si era del interés del arrendatario. En consecuencia, la ocupación llegaba como minimo a los 18 años, aunado a esto los arrendatarios pocas veces al expirar el convenio desocupaban las tierras, al contrario permanecían en posesión de ellas, o vendían las labranzas y edificaciones a otras personas quienes solicitaban el restablecimiento del contrato.

Ysabel María es integrante del Núcleo de Investigación de Historia Oral, docente asociado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Maracay, doctora en Historia por la Universidad Central de Venezuela.

[i] Artículo publicado por Ysabel Gómez Cedeño, “¿Arrendamiento o Despojo? De la posesión comunal al uso particular de las tierras del Resguardo indígena de Turmero (1785-1835). En Zandra Pérez, Jorge Bracho (compiladores) Enseñanza de la Historia, retos y perspectivas. Caracas, ediciones de la Subdirección de Postgrado de la UPEL, 2004. Pp-120-139.
[ii] Archivo del Registro Principal de Caracas, Sección Tierras, T-1.1807.f.2 (En adelante ARPC)
[iii] Archivo del Registro Subalterno de Turmero, Libro de Varios. F-54 (En adelante ARST)
[iv] “El Señor Fiscal por el Cacique de aquel Pueblo contra su Corregidor sobre tierras y aguas”.  ARPC, Sección Tierras, 1794, T.I.
[v] Idem
[vi] Idem
[vii] “El Fiscal pide que no se admitan representaciones a los Indios sin su firma y visto bueno y que se libra providencia para contener los excesos del cacique”. Archivo General de la Nación, Sección Indígenas, t. XIV, f.217. (En adelante AGN)
[viii] Ibidem, fl.218.

COPIA DEL DOCUMENTO EN TURMERO HUELLAS Y TESTIMONIOS 
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