Mostrando entradas con la etiqueta añil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta añil. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2020

MARACAY COLONIAL. EPIDEMIA DE CALENTURAS O LA PESTE DE FINALES DEL SIGLO XVIII Y PRINCIPIOS DEL SIGLO XIX


 MARACAY COLONIAL

Durante una ponencia en la UPEL 








































 EPIDEMIA DE CALENTURAS o la peste de finales del siglo XVIII y principios del XIx  causo el deceso de más de 5.000 personas en La Victoria, Guaruto, Maracay, Tucupido, Onoto y Turmero, si bien las víctimas pertenecían a las diferentes castas(blancos, pardos, indios) los decesos fueron mayores entre los más necesitados. La población negra quedo casi exenta de infección (1)



Tavera Marcano (1995) en “Historia de la Propiedad Territorial en  los Valles de Aragua 170-1830”  dice que “Durante la primera década del ´10 del siglo XIX, el valle de Aragua es azotado periódicamente por fiebres palúdicas, con saldos significativos de muertos. Se ha señalado que la epidemia de 1804, ocasiono más de 2.975 defunciones en el área” (1995:157).  Más adelante señala “La epidemia de 1808 fue mucho más impactante, cobrando no menos de seis mil almas en todo el valle de Aragua” (1995:158)



 Después de una intensa sequía…se desataron las cataratas del cielo y todo se inundó 

Gómez Cedeño en  “El Resguardo Indígena de Nuestra Señora de la Candelaria de Turmero”, destaca el clima, sequías y posteriores aguaceros,  como uno de los factores atribuidos a la peste, principalmente en los sembradíos cercanos al Lago, como las plantaciones de tabaco en la región de Guaruto, jurisdicción de Turmero. Cita a Codazzi “Las cercanías del lago no son malsanas sino cuando hay gran sequedad, porque entonces dejan las aguas en su bajada un cieno expuesto a los ardores del sol… que al fermentarse con el calor producía un fango pestilente en la orilla lacustre”. (2010: 57).  

El añil y los vapores nauseabundos 

Señala Castillo Lara la creencia en el pueblo y en la opinión médica  que la causa de la peste eran “los vapores mefíticos de la fermentación del añil en los tanques y en la disposición de las aguas y sus desperdicios; parecida opinión se tenía con la forma de maduración del tabaco curanegra que se daba en las contiguas plantaciones Reales de Guaruto”. (2001:236)).


Las calenturas, síntomas y tratamiento

Síntomas “Comenzaba por un frío intenso, seguido de calor y sudor copioso, lo cual se repetía en diversas horas, con menor frío y sudor y acentuado el calor de la fiebre. A esto se unían dolores vehementes de cabeza, dorso y extremidades, molestias estomacales, náuseas y vómitos, respiración anhelosa y sed insaciable. Al progresar el mal todos esos síntomas aumentaban y se reunían a otros más funestos, hasta que llegaba el desorden y sucedía la muerte”. “atacaba en general a los pulmones, el hígado, y el sistema nervioso debilitando por completo a quien la padecía,  ocasionando las más de las veces la muerte”. 

Remedios. Conforme a los recursos curativos de la época se acudía a  preparados para inducir vómitos, quina, serpentaria, sales amoniacales, infusiones de yerbas, bebedizos de diversas plantas, como majagüilla, mastuerzo, acedera, cordoncillo negro, raíz de mato, etc. A  esto se unían los remedios caseros y los bebedizos de curanderos, que abundaban y eran creídos más que a los mismos galenos

Enfermedad de la pobreza: condiciones de vida de los trabajadores de haciendas y plantaciones

Castillo Lara transcribe el informe del Dr. Carlos Arvelo, tratante de la enfermedad, quien consideraba la situación socioeconómica de los trabajadores. Decía “Agobiados de un trabajo que no pueden soportar Esta clase de gentes, asalariadas para el cultivo del tabaco y las demás producciones agrícolas que forman la riqueza de aquel fértil territorio, se alimentan de pescado de la laguna, poca carne y mal preparada, legumbres, casabe y otras raíces tan por la noche en un caney a la humedad del sereno, que es tan nocivo en la zona tórrida sus fuerzas, se recogen. O reunidos en gran número en una estrecha y sucia choza cerrada del todo y sujeta al calor de una hoguera constantemente encendida que altera el sistema”. (2001:237)

La Iglesia y la Gobernación
Ambas instituciones estuvieron comprometidas con el pueblo para dar recursos materiales y espirituales, durante las epidemias.
Un grupo de casas fungieron como Hospitales, todas copadas con enfermos que traían del campo, algunos casos eran de fiebre amarilla, una enfermedad parecida en los primeros síntomas.
El número de fallecidos supero la capacidad del cementerio existente al lado de la casa parroquial y hubo de construir otro en las afueras de la ciudad.  

Las procesiones con diferentes santos recorrieron la ciudad Nuestra Señora de Chiquinquirá, fue una de las santas a quien el pueblo clamaba con gran devoción.  

EL PALUDISMO
Las calenturas, fiebres paludicas, paludismo o malaria, ha sido objeto de múltiples investigaciones, es una enfermedad que ha matado millones de personas desde tiempos inmemoriales. Fue en 1880 cuando fue descubierto el parásito en la sangre. 

ENSEÑANZA DE LA HISTORIA
Geohistoria
Lago de Valencia, limites de urbanización La Punta. Esta urbanización desapareció con la crecida del Lago.

El hecho concreto de las calenturas lo analizamos en el contexto, en el método histórico ningún fenómeno  puede explicarse aisladamente.
"Al delimitar la visión geo-historica de la dinámica hombre-medio, entramos en la definición del marco físico y humano, soporte fundamental sobre el cual se imbrico la estructura coercitiva del Estado Metropolitano" (Rodriguez: 1987.15)
Medio físico, Lago de Valencia o Laguna de Tacarigua
Base social de la riqueza: la agricultura
Fuerza de trabajo: mano de obra, libre y esclava
  El Lago de Valencia o Laguna de Tacarigua, por sus condiciones agroecologicas las tierras de la planicie lacustrina, constituyen la base de la agricultura  principal actividad económica y actúa como eje en la ocupación del espacio.(2)) Para la fecha de estas calenturas o peste el cultivo del añil y del tabaco,  era productos para el mercado externo, el Tabaco tenia el monopolio Real, esto es solo podía cultivarlo la Corona,  mientras que en el añil participaron originariamente los vascos y posteriormente casi todos los hacendados de la región. Este cultivo duro poco tiempo, porque el mercado externo fue acaparado por otras potencias coloniales  y sus colonias, pero las tierras adyacentes al Lago de Valencia siguieron cultivándose con otros productos como el algodón,  y otros cultivos cadañeros.
El clima, verano con altas temperaturas y posteriores torrenciales aguaceros, daban lugar ala formación de pantanos infectados, que causaban enfermedades a la población, como las calenturas o peste como era llamada.
La mano de obra en las haciendas, estaba constituida por  trabajadores, libres o esclavos, quienes por imperativo de los dueños de haciendas vivían cerca de las unidades de producción, formando caseríos donde vivían en pobreza extrema, ya que los salarios apenas alcanzaban para sobrevivir. En otras fuentes, hay evidencias que los propietarios les pagaban en especie, parte del mismo.




EL PALUDISMO CONTINUO SIENDO CAUSAL DE DECESOS EN MARACAY . EN POSTERIORES POST SEGUIREMOS TRATANDO ESTA ENFERMEDAD.
(1) Investigaciones de finales del siglo XIX señalan que en África el paludismo era una enfermedad común.
(2) En mi tesis doctoral, en el capitulo I Formacion Geohistorica de Maracay, señalo las diferentes actividades economicas desde los sitios de hatos, las haciendas trapiche, los cultivos de cacao, añil, tabaco, algodon, y los llamados cadañeros.
 Gomez Cedeño, Ysabel, (2010) El Resguardo Indígena de Nuestra Señora de la Candelaria de Turmero. Saber UCV.
 Castillo Lara, Lucas (2001) Maracay Colonial. Villa de Cura, Editorial Miranda.
 Rodriguez Miraban, A (1987) La Formacion del Latifundio Ganadero en los Llanos de Apure 1750-1800. Caracas, ANH
 Tavera Marcano, Carlos (1995). La propiedad territorial en los valles de Aragua. Villa de Cura, Editorial Miranda.Perez Contreras,Zandra. Maracay, modernización de la ciudad . Caracas, Saber  UCV

domingo, 25 de noviembre de 2012

Depons "Viaje a la parte oriental de Tierra Firme en la Amèrica Meridional"



Francisco Depons, nació en  Francia en 1751. A los 50 años fue nombrado corresponsal político del gobierno francés en Venezuela,. Permaneció desde   1801 hasta 1804  tomando notas sobre la economía, la población, cultura. De su texto "Viaje a la parte oriental de Tierra Firme en la América Meridional", en la traducción de Enrique Planchart, estudio preliminar de Pedro Grases, Caracas, BCV, 1960, he seleccionado las notas correspondientes a Maracay, por su interès geohistorico. En su informe Depons, refiere a Maracay, un pueblo que sin tener la categoría de ciudad ni villa, era de los mas prósperos de los valles de Aragua, con numerosas haciendas de añil y caña de azúcar y una población laboriosa.
“Hacia el oriente del Lago de Valencia se encuentra un pueblo llamado Maracay. Convengo que por no ser ciudad ni villa, no debería figurar en este capítulo; pero es tan interesante en sí mismo, que me complazco en compartir con el lector mi recuerdo de los gratos momentos pasados allí, durante una breve estancia en 1801.
“Se halla situado en los famosos valles de Aragua, de los cuales he hablado en tantas ocasiones. Bastante cercano al lago, puede gozar de todas las ventajas de este y al mismo tiempo está suficientemente alejado de él como para no sufrir sus malignas influencias. Maracay a causa de su terreno arenoso, es sano, aunque cálido. Hace treinta años hubiera merecido el nombre de aldea; hoy presenta un grato aspecto al viajero. Las tres cuartas partes de sus casas parecen construidas en una misma y muy reciente fecha. Las calles no están pavimentadas, pero esto no se nota sino cuando el viento levanta torbellinos de arena que incomodan a la vista.
Iglesia
Un templo nuevo, amplio y de bastante armonía arquitectónica, le sirve de iglesia parroquial. El único ministro del culto es en Cura y la única autoridad civil un Teniente de Justicia, que hace las veces de juez de policía de primera instancia. Al igual del pueblo, sus habitantes son dignos de la admiración del observador. Nadie presume de alcurnia ni se envanecen con las distinciones.
“La industria, la actividad, el trabajo, son la base de sus sentimientos. Por una beneficiosa emulación la agricultura ha llegado a ser la pasión dominante de todos. Muchas haciendas de algodón, añil, café, trigo, etc., mantenidas con inteligencia y cuidado, son testimonio inequívoco de la laboriosidad de aquellos hombres y fuente de su bienestar. No cabe duda de que la mayoría de ellos han de ser vizcaínos, pues estos, entre todos los españoles europeos residentes en Tierra firme, se dedican con preferencia a la agricultura. Los oriundos de Canarias les siguen las huellas, aunque no les igualan.    Las hermosas siembras que atraen las miradas de los alrededores de Maracay, se extienden por todos los valles de Aragua ya se llegue a ellos por Valencia o por las montañas de San Pedro, que las separan de Caracas. Allí se tiene la impresión estar en otro país, en una comarca por la gente más laboriosa y amiga de la agricultura. En las quince leguas de Este a Oeste ocupadas por los valles sòlo se ven campos de frutos coloniales, regados con arte, molinos de agua y soberbios edificios destinados a la fàbrica y preparación de los productos. Lo más notable, sin embargo, es la gran actividad que parece hija de aquella tierra. La gente libre que en todas partes casi no hace nada, aquí se dedica a trabajar, mediante un salario razonable, de suerte que el hacendado no ha de comprar sino muy pocos esclavos, únicamente los necesarios al mantenimiento de la hacienda. En los trabajos extraordinarios,, como la siembra, la limpia y la cosecha, se emplea jornaleros libres”.
Comentarios sobre el texto :
Depons dice de Maracay:

 “… no ser ciudad ni villa”
Se impresiona Depons de la prosperidad de Maracay, a pesar de no ser villa ni ciudad, por lo tanto no tenía Cabildo, afirmando que la prosperidad se debió al añil que se comenzó a cultivar para 1772 por hacendados vizcaínos.
Efectivamente, Maracay antes del añil, era un  pequeño pueblo fundado por población blanca, elevado a Parroquia en 1701, cuya principal fuente de ingreso era el llamado cultivo menor, granos, hortalizas, menestras, con haciendas de caña de azúcar más bien “fincas papeloneras”, para el comercio interno de la localidad. Estas haciendas eran pocas porque la propiedad estaba concentrada en  pocas manos.

Exalta a los vizcaínos en detrimento de los canarios
“… No cabe duda que la mayoría de ellos han de ser vizcaínos, pues estos, entre todos  los españoles europeos residentes en Tierra Firme, se dedican con preferencia a la agricultura”.
Considero que Depons exalta a los vizcaínos sin hacer consideración de la laboriosidad de los canarios, quienes durante siglos se han dedicado a proveer de granos a la provincia con el cultivo de granos, hortalizas y otros cultivos menores.  También hay que considerar que la Corona impedía que los funcionarios españoles peninsulares, compraran propiedades o se casaran en la provincia.
La diferencia que observo con respecto  a los vizcaínos es de carácter económica, por cuanto dispusieron de mayor capital para invertir en la agricultura del añil y gozaron de prebendas que solo se habían concedido a los conquistadores y sus descendientes, por la importancia que tenía para la Corona, el cultivo del añil, sobre todo en tiempos que la industria inglesa requería de esta materia prima y España estaba en capacidad de suministrarla, autorizando a la Provincia de Venezuela para este cultivo que era exclusivo de Guatemala.

La gente es trabajadora, amiga de la agricultura
“Allí se tiene la impresión de estar en otro país, en una comarca por la gente más laboriosa y amiga de la agricultura”.
 Con esta impresión opino que Depons, hace crítica a los blancos criollos,  propietarios-terratenientes, residentes en Caracas, donde ocupaban cargos en los Cabildos, administraban sus haciendas a través de mayordomos y tenían muchas esclavitudes.
Los vizcaínos y los canarios, aunque también poseían esclavos, institución legal en la época - no significa que haya sido legítima-  emplearon jornaleros libres para el cultivo del añil, lo que no se hacía con la caña de azúcar y el cacao que se utilizaban sólo esclavos. Esto no significa que  vizcaínos y canarios hayan sido más altruistas que los blancos criollos, no creo que este haya sido la causal, sino por la competencia  de  las muchas haciendas que se formaron para el cultivo del añil y el trabajo fuerte de este cultivo en sus diferentes fases, lo cual sumado a las “calenturas” que producía acarreó la escasez de mano de obra, que venía principalmente de los llanos para el trabajo temporal.
Se contrataba mano de obra libre
“La gente libre que en otras partes casi no hace nada, aquí se dedica a trabajar, mediante un salario razonable, de suerte que el hacendado no ha de comprar sino muy pocos esclavos”.
¿Donde se encuentra el peón, el  jornalero que pueda vivir sin trabajar?  Del trabajo duro del llano venían en búsqueda de un salario siempre con la esperanza de mejorar.  Las condiciones de trabajo en una hacienda de añil eran muy duras y las condiciones ambientales fueron causas de epidemias. “La peste de calenturas” el pueblo achacaba los vapores mefíticos de la fermentación del añil en los tanques, la disposición de las aguas y sus desperdicios, se produjo en Maracay en 1782, 1804, 1808.
POR ULTIMO, los “diarios de los viajeros” son fuentes documentales primarias de mucho valor histórico,  porque exponen puntos de vista “o mirada” sobre el lugar en el momento histórico  en que fueron visitados, pero siempre debemos someterlos al tamiz de la crítica histórica, porque “una mirada” es un punto de vista, una subjetividad que debemos  analizar contextualmente.
TRABAJO DEL AÑILERO (IMAGENES)
La pila de batir
La pila de batir

prueba
Prueba del añil



¡El río tiene un affluente verde azul!
Contaminación de los ríos


Batiendo el añil

Estas maravillosas imagenes las obtuve en el siguiente enlace: añil
En los enlaces puede complementar informacion sobre el añil, excelente testimonio gràfico de los añileros en Niltepec, Oaxaca, Mexico