lunes, 6 de febrero de 2023

Cronistas e historiadores de la ciudad, siglo XX

Los años sesenta son importantes en la historiografia de la ciudad, entre los autores Augusto Padron, Godofredo Gonzalez, Nectario Maria, Manuel Pinto Cuberos, dan cuenta que no hay registro documental de Andres Perez Almarza, supuesto fundador de Maracay, segun afirmo a principios de siglo el historiador Landaeta Rosales. Estas obras vamos analizarla en otros post. Pero no solo los historiadores, otros hombres de ciencia como Jesus Briceño Enriquez, hizo un importante aporte historiografico en su libro.
 Contribución al Estudio Geográfico e Hidrológico del Estado Aragua (1969)
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Grupo imagenes del libro

El autor
Jesús  Briceño Enríquez , Ingeniero, Doctor en Ciencias Físicas y Matemáticas, natural de Trujillo,  autor también  de  “Contribución al Estudio Geográfico del Estado Carabobo” (1972)  Co-editor de la segunda edición de  la obra “Geografía del Estado Trujillo” (1972) escrita por su padre Américo Briceño y de la obra en colaboración con el también ingeniero Octavio Jelambi.
La obra 
Briceño Enriquez dice que su obra es una contribución al estudio hidrológico del estado Aragua, con base en la geografía y la historia,  enfocando los hechos históricos desde una
 “arista geográfica”  separándose así  de la concepción de la historia de grandes hombres y hechos
 “La Historia no nos debe apasionar por el solo hecho de darnos heroicidades; ella también sabe interesarnos con los dones de la Paz, el Bien que nos da prosperidad y el progreso que nos hace grandes” (1969:16) por eso considera su obra un “esquema breve y sin ambages reticentes.. una biografía de pueblos, montañas, ríos, lagos, caminos y paisajes” (1969:14), 
convirtiéndose así en precursor a nuestro juicio de los estudios regionales,  junto con otros escritores del Estado Aragua como el Dr. Lucas Guillermo Castillo Lara, quien publicaba para la fecha su obra "Memoria provincial de Aragua"  porque su obra la definimos como geohistoria, por el tratamiento que hace de la geografía, la historia y la cartografía.
Las fuentes
Una contribución importante de esta obra son las fuentes primarias que utiliza Briceño Enriquez, las que obtuvo en su  trabajo como funcionario del Ministerio de Obras Públicas y del Servicio de Cartografía Nacional en la década  le permitió recaudar documentación  geográfica e hidrológica  de los cursos de agua y superficies, así como la descripción de obras de infraestructura de saneamiento y de aprovechamiento de los recursos hidráulicos.
Sobre la importancia de las fuentes dice Arturo Luis Berti en el prólogo “Dos características le dan gran relieve y méritos a la obra de Briceño Enríquez, una, la que pudiéramos llamar exactitud cartográfica, pues  todo el Estado se presenta referido a la red de triangulación nacional y se describen con toda precisión y hasta se ilustran con fotografías las cúspides principales donde se ubican los vértices de dicha triangulación así como la demarcación técnica y exacta de los límites del Estado” (1969:18)
Efectivamente ......
Estructura del libro
El libro está estructurado en XVIII Capítulos mas la bibliografía que utilizò. 
Cap. I. El Estado Aragua. Su aspecto físico. Señala los tres paisajes que dan fisonomía suelo aragüeño:  montaña, valle y llanura, la feracidad del suelo que ha dado lugar al cultivo de variedad de frutos y que ha  dado lugar al poblamiento desde tiempos precolombinos al presente.
 Cap. II. Coordenadas extremas del  Estado Aragua. Señala  la latitud norte y latitud sur, así como la longitud occidental y la oriental.
 Capítulo III. Zonas de Aragua. Los vientos, los climas, la pluviosidad y etimología de la palabra Aragua.
 Capítulo IV. El Estado Aragua. Sus orígenes. Limites, sus adicciones, sus desagregaciones, mapas del Estado Aragua. Capítulo V. Levantamientos topográficos en Venezuela. Triangulación geodésica, niveles geodésica,vértices de la triangulación, sus coordenadas geográficas.(páginas 45/80)
 Capítulo VI. Sistemas Orográficos del Estado Aragua. Cordillera de la Costa. Sus cumbres principales. Cordillera del Interior. Sus cumbres principales. Abras o Portachuelos importantes. (81/90).
 Capítulo VII. Las cuencas hidrológicas. Ríos de la Cuenca del Caribe o de la Vertiente Costanera (91/106).
 Capítulo VIII. La Costa Maritima del Estado Aragua. Puntas y Promontorios. Albúferas y Arrecifes. Bahías, Ensenadas y Ciénegas. Acantilados y Farallones. (107/122). 
Capítulo IX. Lago de Valencia. Registro de Niveles. Variación de su Superficie. Penínsulas. Ensenadas. Islas, Islotes y Picachos. Ríos de Aragua, Afluentes del Lago. (123/159).
 Capítulo X. Limnología del Estado Aragua. Lagunas Naturales y Artificales. Embalses. El Riego en los valles de Aragua (160/173). 
Cap. XI. Distrito Girardot (175/231).
 Cap. XII. Distrito Ricaurte (232/300)
 Cap.XII. Distrito Mariño (301/330).
 Cap.XIV. Distrito Sucre (331/349).
 Cap.XV. Distrito San Casimiro. (351/362).
 Cap.XVI. Distrito San Sebastian. (363/375).
 Cap. XVII. Distrito Urdaneta (377/423).
 Cap.XVIII. Distrito Zamora (425/446).
 Contiene la Bibliografía donde señala los autores que consulto y sus obras, así como los Boletines y Revistas de los Ministerios de Minas e Hidrocarburos, Obras Públicas, Agrícultura y Cría.
 Por último conceptos recibidos con motivo de la publicación de esta obra enviados por Mario Briceño Perozo, J.A. de Armas Chitty, Miguel  Angel Burelli Rivas, Arnoldo Gabaldón, Héctor Hernández Carabaño, entre otros.

Respecto a Maracay, ciudad capital del estado Aragua y del Distrito Girardot, este último conformado por los municipios Maracay, Ocumare de la Costa, Choroní y Mario Briceño Iragorry, con una superficie total de 695 km2 y con una población  186.650 habitantes de los cuales 173.000 son de Maracay.
“En Maracay, los escurrimientos pluviales están orientadas hacia dos áreas de drenaje. La del Río Las Delicias o Madre Vieja al Este, y la del Río Güey al Oeste. La arista hidrológica queda demarcada por la posición de la Calle Mariño. La ciudad está dotada de un buen servicio de drenaje que asegura un rápido escurrimiento de las aguas. El Canal Interceptor Norte, recibe las aguas pluviales provenientes de toda el área tributaria de Las Delicias; el Canal Emisario Sur recibe la escorrentía urbana, llevando sus aportaciones al Canal del Río Güey, el  que a su vez las descarga en el lago de Valencia. Las dos primeras obras fueron construidas por la División de Malariología, con fines de saneamiento antimalárico. El Canal del  Río Güey recibe los colectores de aguas negras y los escurrimientos pluviales, así como también las aguas industriales de toda la zona sur” (p.180)
CARTOGRAMA
Municipio Maracay, cuya capital es Maracay, está dividido en dos Municipios, el Municipio Crespo  y el Municipio Páez.

DICCIONARIO
Vertiente
Vertiente hidrográfica: Es un conjunto de cuencas hidrográficas cuyos ríos con sus afluentes desembocan en un mismo mar y en ocasiones, en un mismo lago, especialmente, si éste es de superficie considerable. https://es.wikipedia.org/wiki/Vertiente_hidrográfica

CUENCA
EMBALSE. Mapa del est
LAG0
LAGO DE Valencia
RIOS
QUEBRADA
PENINSULA
ENSENADA
ISLAS
ISLOTES
PICACHOS
SERRANIA
VERTICE DE TRIANGULACION
Un vértice o punto geodésico es un punto señalizado que indica una posición geográfica exacta conformando una red  de  triangulación con otros vértices. La posición exacta de  los vértices ayuda a elaborar mapas topográficos a escala tanto nacionales como regionales. (Wikipedia)
Tecnicas espaciales GPS (ver que más dice). ¿Cuántos vértices hay?




martes, 17 de mayo de 2022

EDELFIDA GARCIA DE PARRAGA, RELATOS DE VIDA EN LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA


Estadisticas web

Historia urbanizacion La Soledad. Grupo de vecinos nos reunimos en la Plaza para escuchar los relatos.

Los relatos de vida. En la investigacion que venimos realizando Historia de la urbanizacion La Soledad,  uno de los objetivos es escuchar las voces de los vecinos. En este sentido hemos venido relacionandonos con ellos a traves de grupos de watsap de la urbanizacion y relaciones personales que han venido conformandose en el transcurso del tiempo.


 Nuestra vecina Edelfida Garcia de Parraga, de 85 años de edad, nacio en 1937, es una mujer muy activa que desde su adolescencia ha destacado por su participacion social. Asi a los 16 años fue la novia del Liceo Codazzi, fue secretaria bilingue en la empresa Cartones de Venezuela, cuando la empresa inicio en Venezuela su produccion manufacturera. Participo en la Sociedad de Damas San Vicente de Paul, tuvo un taller de Pintura en su hogar, donde realizo labor docente con niños y adolescentes, participo en el Primer Consejo Comunal de la Urbanizacion y en la actualidad continua activamente en las redes sociales.

Las entrevistas las realice en su hogar, donde amablemente me recibio. Alli me relato su historia, que hoy comparto con ustedes para resaltar en primer lugar la calidad de las personas, que hacen participan activamente en la sociedad y en segundo lugar, la utilizacion de las historias de vida, para la enseñanza de la h istoria.


 Sociedad de Damas San Vicente de Paul 1949-2015

Edelfida:   La Sociedad de Damas San Vicente de Paul, era una asociacion que había nacido en Maracay en  el año 1949, siguiendo los preceptos de San Vicente de Paul. Fue en febrero del año 1970 cuando  ingrese a esta Sociedad, amigas y familiares participaban en ella y me invitaron a unirme. Mi primer Rosario Penitencial lo hicimos en la casa de la Sra.Maria Cristina Montenegro, una amiga “jacarandosa”, muy alegre. El rezo era todos los lunes. 

 Esta Sociedad de Damas se formo con un grupo de mujeres, conocidas entre ellas, que se unieron para hacer labores beneficas, unidas como estaban por un gran espiritu de solidaridad con los mas necesitados. Entre estas damas fundadoras estaba Doña Luisa Godoy de Casanova, madre de quien fuera Gobernador del Estado Aragua José Casanova Godoy y esposa de José Casanova, un conocido hombre de negocios en Aragua y quien había sido Concejal del Municipio Girardot después de la muerte del general Juan Vicente Gómez.  Otras damas fundadoras fueron Ana Luisa de Rodríguez, Lea de Romero, Peggy de Vivas Teran, Idacira Zerpa (ver el acta de constitución). 

Como te dije, segun la documentacion que reposa en mi poder, la Sociedad de Damas San Vicente de Paul, había conseguido la donación por parte de la Municipalidad de un terreno de 4000m2 en La Candelaria, El Limón. Alli  fue creada una guardería con el objetivo de ayudar a las madres de esa comunidad. La guardería era atendida por madres colaboradoras unas, otras remuneradas.  

Andando el tiempo la comunidad solicito que creáramos una Escuela para que los niños y niñas continuaran allí sus estudios y así lo hicimos. Asumimos ese compromiso, lo cual requirió mayor esfuerzo económico para el mantenimiento y pago de los sueldos del personal que allí trabajaba. Los gastos se cubrían con las actividades que hacíamos las Damas de San Vicente. Además de la guardería y la Escuela Primaria, la Sociedad de Damas participaba en otras actividades benéficas en los ancianatos, no solo cubrir necesidades economicas, sino participar con ellos en actividades recreates que llamabamos "tertulia con los abuelos".  juegos de cartas, domino . Cada 24 de Mayo,  un almuerzo  para recaudar fondos, también verbenas, bingos, y solicitábamos ayuda a las empresas. Aquí en la urbanización muchas mujeres participamos en la Sociedad de Damas, entre ellas Julie Hortegon, gran amiga ya fallecida.  

 Desempeñe en varias oportunidades el cargo de Presidenta y Vicepresidenta.  La preservación del terreno, fue primordial porque en el transcurrir de los años fue una posesion muy valiosa por lo que teniamos un Archivo de toda la documentación que acreditaba a la Sociedad como poseedora de dicho terreno.  para la Sociedad de Damas, para mi como te dije ingrese en 1970. El año 2015 fue el final de la Sociedad de Damas San Vicente de Paul, cuando hicimos donación de las instalaciones y terrenos a la congregación religiosa Hermanos Franciscanos con el compromiso que continuaran en la misión que nosotras habíamos establecido y que la institucion continuara llamandose San Vicente de Paul. 

La gente que nos pregunta ¿Por qué finalizamos la gestión que tanto bien hizo a la comunidad y que llevamos adelante nosotras con nuestro esfuerzo y trabajo? Les respondo: “habíamos envejecido, no teníamos generación de relevo, los tiempos habían cambiado, se establecieron nuevas normas, leyes y reglamentos en el sistema educativo. Todo estaba complicado”. En el año 2015 surgieron conflictos laborales con el personal docente y directivo. Yo tuve que asumirlos como Presidenta de la Sociedad de Damas, cargo que había ejercido en diferentes años, aunque siempre con la colaboración de grandes amigas de la Sociedad, como Julie Hortegon, quien vivía en la calle 10, donde hoy está el edificio Mediterraneo, mi cuñada, que tambien era Dama de la Sociedad y por supuesto con Angel Luis, ya enfermo, estuvo pendiente de todo y me ofrecio ayuda para que yo culminara mi gestion. Tambien mi hijo colaboro conmigo a traves de un amigo abogado que solvento todos los problemas derivados de los reclamos laborales de las docentes. 

Grupo Damas San Vicente de Paul. Sentada derecha a izquierda Edelfida de Parraga

Orden Bolivariana "Ciudad de Maracay". 



El taller de Pintura


Como te dije antes “méteme en todo” yo en la década de los años setenta, entre 1974 y 1977 inicie clases de pintura con  Jorge Meneses, un destacado artista plástico que creo el “Taller de Arte Meneses”.


 Ahí aprendimos no solo técnicas de pintura sino el desarrollo de la sensibilidad artística. Tenía el taller un numeroso grupo de alumnos y el maestro Meneses fue un gran mentor. En la presentación de mi primera exposición dijo que en mi pintura no había encasillamiento de la línea, sino “un sentido de interpretación de la naturaleza acercándose cada vez con decisión y empeño al oficio del buen pintor”. Y por supuesto refirió que mi temperamento y manera extrovertida era el mejor elemento de expresión. Entre 1976 y 1979 participe en varias exposiciones colectivas e individuales. Con este retrato gane el Primer Premio.

En mi casa tenía yo mi Taller de Pintura y un grupo de alumnas. Por supuesto que en esa actividad Ángel me apoyo plenamente. El mismo hizo 14 caballetes, compraba los materiales y estuvo pendiente de todo.


El Consejo Comunal urbanización La Soledad

 

Edelfida- Yo participe en el primer consejo comunal de la urbanización, en l  grupo de Contraloria  que estaba conformado por cinco Vecinos: Luisa Gil, Edith Zambrano, Julio Gómez, Melvis Lunar y yo. Yo quede como vocera principal.  Las funciones del contralor no las conocía, pero en ese tiempo hubo gran entusiasmo por formar el Consejo Comunal y por eso nos postulamos más de 100 vecinos para las distintas vocerías, y la votación y conteo de votos fue en la Plaza. Yo como siempre, para hacerlo bien, me fui hasta la Oficina del Contralor Municipal y tuve la suerte, vamos a llamarlo asi, de que estaba en esa Oficina Felicita Di Cera, quien fue esposa de de Joseito Casanova y yo conocía. Hice un curso de aproximadamente cuatro meses para conocer todas las leyes al respecto.  El Contralor era primo hermano de Julie Ortegen mi gran amiga y Dama de la Sociedad San Vicente de Paul, y me consiguió la audiencia con el , con la gran suerte o fortuna que  me dio el entrenamiento o la inducción fue Felicita Di Cera, esposa de Joseito Casanova, quien fue Gobernador e hijo de la señora Luisa de Casanova quien fue Presidenta de la Dama de San Vicente de Paul. 

Durante el tiempo que estuve en el Consejo Comunal se presentaron varios casos importantes como el del área verde que ocupa el Colegio La Concepción, que es un terreno de la urbanización pero que se permitió al Colegio utilizarlo porque argumentaron la seguridad de los estudiantes, ya que esa área esta entre dos edificios del Colegio, y habían ofrecido hacer una capilla en la planta baja para la comunidad. La Capilla la hicieron pero dentro del Colegio. (ojo preguntar en el colegio.

Otro caso importante fue el convenio con la Universidad Bicentenaria de permitir a los vecinos de la urbanización, principalmente en los que viven en las calles cercanas, tener paso o acceso a la avenida principal de Las Delicias para lo cual la Universidad construyo una puerta que mantiene un vigilante para control peatonal. Todo esto por convenio firmado.

 REDES SOCIALES.

Yo participo en varios grupos de vecinos en la Urbanizacion y en todos ellos expreso mis ideas sobre el devenir de la Urbanizacion.




Plaza La Soledad. Evento con los abuelos de la urbanizacion. Fotografia de izquierda a derecha Nancy Montenegro,Luz de Guillen, Edelfida de Parraga, Jorge Brock y Zandra Perez.

EN LA COMUNIDAD PARTICIPANDO CON LA UPEL EN LA RECONSTRUCCION DE LA HISTORIA DE LA URBANIZACION LA SOLEDAD




En la Plaza La Soledad Cristobal Mendoza, compartiendo con vecinos 


Con vecinos y Damas de la Sociedad San Vicente de Paul 27-mayo 2022.

viernes, 1 de abril de 2022

JOSE ANTONIO PAEZ Y LA HACIENDA LA TRINIDAD


Dibujo del General Jose Antonio Paez en 1828, realizado por  Sir Robert Ker Porter. (coleccion Alfredo Boulton). 


 
 LA HACIENDA LA TRINIDAD. La hacienda La Trinidad propiedad de Don  Antonio Fernandez de Leon, Marques de Casa Leon, ubicada en el valle de Tapatapa, llamado tambien El Limon, limitaba por el norte con la Cordillera de la Costa y por el sur con el lago de  Valencia,  estaba sectorizada para diferentes cultivos como cafe, caña de azucar, cacao, añil, poseia ganado, ricas tierras, abundante agua, mano  de obra esclava  y una hermosa casona. Dicha posesion la habia recibido el Marques como dote de su esposa  Josefina Carrera, hija de  Don Antonio  Carrera, integrante este grupo familiar de la oligarquia territorial durante la colonia. Don Antonio Fernandez de  Leon, ocupo el cargo de Oidor durante el gobierno colonial, por su origen español y su formacion profesional, por cuanto era abogado. El titulo de Marques de Casa Leon lo obtuvo en las postrimerias de la colonia en 1808. 
Cartograma
 Aproximacion a terrenos de la hacienda La Trinidad
Fuente Google. 
Fotografia. Casa del Marques de Casa Leon 

Fotografias publicadas en El Cojo Ilustrado, 1898
Vista panoramica del patio del secado 



LA PERMUTA DE PAEZ PARA OBTENER LA HACIENDA LA TRINIDAD. En octubre de 1821, el general Jose Antonio Paez, solicita le sea adjudicada la hacienda La Trinidad a traves de una permuta donde oferta  como parte de pago primero el Hato de Yagua, que le habia sido adjudicado por el Libertador, segundo, la suma de sueldos devengados que se le adeuden y liquidaran al respecto.Tercero,los sueldos sucesivos  y Cuarto, los productos que puede enterar de los productos de la misma hacienda.
"Secretaria de  Estado y del Despacho de Hacienda
Palacio de  Gobierno en Bogota, a 21 de noviembre de 1821
A.S.E. el Vice-Presidente de Venezuela
He dado cuenta al Gobierno de la comunicacion de V.E., de 30 de octubre (numero 31 ) relativa a la solicitud de su S.E. el señor General Jose Antonio Paez que desea que se le adjudique en venta la hacienda nombrada "La Trinidad" que fue de D. Antonio Fernandez de Leon, emigrado; y el Excmo, señor Vice-Presidente de la Republica encargado del Gobierno Supremo, ha resuelto: que en atencion a los servicios relevantes de S.E. el General Páez, Benemerito de Colombia, se le adjudique por V.E., la referida hacienda "La Trinidad" por su valor intrinseco, procediendo por ello su legal avaluo por peritos, y otorgando V.E. a su favor en nombre del Gobierno la correspondiente escritura; y que por pago de ella se le admita: Primero, el hato de Yagua, por su legitimo valor, procediendo tambien su avaluo. Segundo, la suma de sueldos devengados que se le adeudan y liquidaran al efecto. Tercero, los sueldos sucesivos y, Cuarto, las cantidades que puede enterar de los productos de la misma hacienda, pues de este modo quedaran satisfechos los deseos de tan Ilustre Jefe, y el Gobierno con la satisfaccion de haberlo complacido. Y le digo a V.E. , para su pronto y exacto cumplimiento, advirtiendo con esta ocasion que disponga V.E., la mejor administracion de las dichas haciendas del referido Leon, nombradas Palomito, Araguita, etc., pues con ellas cuenta el Gobierno para cubrir otras obligaciones de la Republica. Dios guarde a V.E. fdo Jose Maria del Castillo." (1)

Cuatro años despues, en 1825 se  le adjudicaron al General Jose Antonio Páez un porcentaje de los bienes secuestrados al Marques de Casa Leon, entre aquellos"la Hacienda La Trinidad y la hermosa casa de Maracay" (2). Otros bienes al General Santiago Mariño (3). Fue reservado un porcentaje de la hacienda para el hijo del Marques de Casa Leon.


Se produce así la transferencia de la propiedad territorial bajo la modalidad de confiscacion y permuta con la Ley de Haberes Militares (*). Va conformandose asi una nueva oligarquia territorial, esta vez con los benemeritos de la patria. 


En el tiempo el general Jose Antonio Paez (1790-1873), compro otras haciendas en Maracay, como La Hamaca y La Hamaquita. En otro post hablaremos de estas propiedades y el giro hacia la economia ganadera.

En cuanto a Maracay, el  25 de junio de  1824  fue erigida Canton de la Provincia de Caracas, con una poblacion que incluia a Choroni y Chuao de 8.453 habitantes en 1825 y 8.284 habitantes en 1829 (4).

 
Fuentes

(1 ) Pinto, Manuel. Documentos para la Historia de la Vida de Jose Antonio Paez, tomo I, pp.318-319, citado por Bolivar, Pedro Modesto. Paez en los valles de Aragua, Maracay, 1992 (coleccion pembol no.11.
(2 ) Landaeta Rosales, Manuel . Maracay (1697 a 1915). Caracas, 1915. Empresa El Cojo, p.26. (3), Ibidem, p 26 (4 ) Idem 
Perez Contreras, Zandra (2012) Geohistoria de Maracay en Maracay, modernizacion de la ciudad 1908-1958. SaberUCV. 

*LEY DE HABERES MILITARES, dictada por el Libertador en 1817, mediante la cual asignaba a los oficiales y soldados todos los bienes raices e inmuebles secuestrados a  los realistas. A raiz del triunfo en Carabobo, el 24 de junio de 1821, queda consolidada la victoria de los patriotas y los realistas mas connotados emigran para salvar sus vidas, entre ellos el Marques de Casa Leon, a Puerto Rico. 


lunes, 31 de enero de 2022

La región Centro-Norte y el llano central en la visión historiográfica de Lucas Guillermo Castillo Lara


La región Centro-Norte y el llano central en la visión historiográfica de Lucas Guillermo Castillo Lara

Por Horacio Biord Castillo -enero 15, 2022
Con el Dr. Horacio Biord, autor de este articulo, esta fotografia fue tomada hace años, en el IVIC, en curso de Toponimia dictado por el Dr. Biord.



Lucas Guillermo Castillo Lara (San Casimiro, estado Aragua, 23 de junio de 1921 – Caracas, estado Miranda, 15 de diciembre de 2002) legó a la posteridad una vasta obra de investigación histórica, especialmente referida a pueblos y regiones de Venezuela. Dedicó gran parte de su trabajo investigativo a la historia de la región central de Venezuela, desde la costa hasta el llano guariqueño. Estados como Aragua, Miranda, Guárico, Carabobo, el actual Distrito Capital y parte de Vargas (La Guaira) fueron ampliamente estudiados en su obra histórica.

Al estado Aragua, su tierra natal, dedicó importantes estudios como San Casimiro de Güiripa. Crónicas de la sangre y el recuerdo, uno de sus primeros libros. Trata sobre San Casimiro y el terruño familiar de Güiripa, sus orígenes, su devenir social, su economía y actividades productivas, las tradiciones, los recuerdos y valores familiares.

El volumen Materiales para la historia provincial de Aragua constituyó su trabajo de incorporación como individuo de número a la Academia Nacional de la Historia en 1977. Es importante acotar que el discurso leído en esa ocasión y que viene a ser como la introducción al libro constituye una hermosa reflexión sobre el valor de la historia local y regional que con frecuencia es tenida como menuda y exigua y, en no pocas oportunidades, también como irrelevante.

En ese texto seminal, Lucas Guillermo Castillo Lara alude a la importancia de dicha historia “pequeña” para la comprensión de la historia más amplia del país. Resalta cómo esa oposición o tensión, para muchos irreconciliable, resulta necesaria cuando sus polos o extremos confluyen de manera enriquecedora. En un extremo estaría la llamada “historia nacional”, presentada muchas veces como visión excesivamente sintética, centrada en sucesos militares y políticos, y que fundamenta la “historia oficial” y sus versiones escolares. En el otro extremo, se situaría la historia local y regional.

Asimismo Castillo Lara aborda los aspectos emotivo y afectivo de la historia local y regional que contribuyen a la construcción, fortalecimiento y ampliación de las identidades. Por decirlo en términos coloquiales, lo grande se refleja en lo pequeño y lo pequeño deja su huella indeleble o impronta en lo grande, por más reducida que sean sus dimensiones. El trabajo del analista, del historiador o intérprete de los hechos sociales, es precisar esas interacciones no siempre visibles para la mirada lega o apresurada.

Ese discurso es digno de ser revisado y analizado, releído con especial énfasis en estos tiempos de sentimientos encontrados en torno a la venezolanidad. Más de cuatro décadas después de haber sido escrito, ese texto nos convoca de nuevo como estudiosos del pasado y como personas o ciudadanos a volver sobre los orígenes que explican nuestro ser individual y social. Se trata de una mirada que nos permita no solo explicar fenómenos en cierta medida ajenos o distantes del yo cognoscente sino entender-nos y reconciliar-nos con nuestras profundidades sociohistóricas y culturales.

Castillo Lara luego escribiría los dos tomos fundamentales sobre San Sebastián de los Reyes y la proyección colonial de ese poblado que abre las puertas al Llano y que durante la época colonial tuvo una gran relevancia. Su jurisdicción llegó a abarcar hasta las orillas (el Costo como lo llaman sus pobladores) del Orinoco.

De especial trascendencia es el estudio sobre Maracay en la época colonial que contribuye ampliamente a entender la consolidación de la ciudad hasta convertirse no solo en capital del estado, sino en asiento del poder en la época gomecista. Siguen también la historia de Camatagua y Carmen de Cura, poblaciones agrarias del sur aragüeño, y una investigación sobre el devenir histórico de Barbacoas de los Llanos, que perteneció al Guárico hasta la tercera década del siglo XX cuando se cambiaron los límites estadales para compensar la cesión de San Juan de los Morros al Guárico, tras mudarse la capitalidad de Calabozo a San Juan. Cierran estas investigaciones sobre el pasado aragüeño los dos tomos de Nortemar aragüeño que reconstruyen la historia de los pueblos del litoral de Aragua.

A las publicaciones anteriores se suman el trabajo sobre La Victoria, importante centro urbano de Aragua, actualmente el segundo después de Maracay, y los opúsculos dedicados a Villa de Cura, Choroní y la capilla de El Loro, caserío agrícola próximo a San Casimiro. Destaca también el estudio relativo al general Antonio Valero de Bernabé y su gesta libertaria que proporciona importantes datos sobre la historia regional de Aragua, a la vez que desvela redes de parentesco e información genealógica de gran valor sociohistórico.

En el género biográfico, son de resaltar las biografías de los ilustres próceres aragüeños y, en especial, los de San Sebastián de los Reyes. Esas semblanzas rescatan vidas de personajes muchas veces injustamente olvidados e ilustran diversos aspectos de la vida provincial en la época de la Independencia.

Al estado Miranda, al que estuvo unido por fuertes lazos personales y en el que vivió gran parte de su vida, le dedicó Castillo Lara uno de sus primeros libros en 1970, titulado Una tierra llamada Guaicaipuro. Apuntes para el caminar de siete pueblos, tres libros sobre Barlovento: uno consagrado a sus orígenes coloniales, otro a Juan Francisco de León y los isleños o canarios y, el tercero, a la historia de Curiepe. También destaca un trabajo sobre Guarenas, un ensayo sobre Ocumare del Tuy y un artículo referido a San Diego de Los Altos, la fundación del pueblo y la erección de la parroquia eclesiástica.

Con relación al estado Miranda, hay que añadir también algunas páginas dispersas de evocación de Los Teques y de figuras entrañables para el cariño familiar como el padre Isaías Ojeda, sdb, primer director salesiano a partir de 1935 del Liceo San José de Los Teques, donde estudió el autor. El libro Cien años de la raigambre salesiana en Venezuela también aporta datos valiosos sobre la obra de los salesianos en los estados Miranda y Carabobo y en Caracas.

Con relación al Distrito Capital y la ciudad de Caracas, deben citarse en primer lugar los tomos relativos a los mercedarios y la vida social de Caracas en el siglo XVII y XVIII y también el libro sobre las aventuras de Ruy Fernández de Fuenmayor, más el discurso con motivo del bicentenario del Libertador. Dichos aportes contribuyen a delinear mejor la comprensión histórica de la región Centro-Norte. A ello se suman un trabajo de corte monográfico como lo son el estudio sobre el Panteón Nacional y la biografía de Bolívar, con interesantes datos sobre la niñez y la juventud del Libertador y su actuación anterior a 1810. En conjunto, esos trabajos enriquecen la historiografía mirandina y caraqueña.

Al estado Guárico le dedicó en 1975 la historia colonial de Calabozo, con el hermoso subtítulo de “el derecho de existir bajo el sol”, y luego la historia de Guardatinajas, población llanera cercana a Calabozo. Se debe añadir que en el libro dedicado al centenario de la diócesis del Zulia aporta datos de gran valor, explicaciones y reflexiones sobre la creación de la diócesis del Llano, hoy arquidiócesis de Calabozo y su amplia jurisdicción inicial.

A Carabobo, por su parte, Castillo Lara le consagró una evocación de Puerto Cabello, lar nativo de su esposa, Lilliam Brandt de Castillo, y un trabajo sobre la batalla de Carabobo (24 de junio de 1821). En su biografía de monseñor Francisco Iturriza Guillén, sdb, segundo obispo de Coro y su antiguo profesor en el Liceo San José, aporta diversos datos sobre la Valencia nativa del obispo salesiano que iluminan aspectos de la vida social de la capital carabobeña a finales del siglo XIX y principios del XX. También debe añadirse la biografía de José Laurencio Silva, nativo de El Tinaco, estado Cojedes, población cercana a Valencia.

La obra historiográfica de Lucas Guillermo Castillo Lara emerge como una contribución al estudio de la historia regional y local de Venezuela, en especial de dos regiones: los Andes tachirenses y la región Centro-Norte de Venezuela. A ello se sumarían algunos aspectos temáticos, como la historia eclesiástica, la biografía y la historia colonial, hoy un tanto desatendida ante el urgente interés que ha concitado entre los estudiosos la comprensión, fundamentalmente, del devenir político venezolano en el siglo XX y los procesos iniciados en el siglo XIX con el establecimiento y los intentos de consolidación del estado nacional venezolano.

Quisiera destacar dos aspectos: el primero es que el conocimiento personal que tenía Lucas Guillermo Castillo Lara de la región Centro-Norte de Venezuela, de sus pueblos y caminos, de sus gentes, de los recodos de su geografía e historia, a lo cual se suman la historia oral y las tradiciones, le permitió construir el monumento historiográfico que es su obra sobre esta importante región del país. Si bien, los estudios de pueblos y ciudades llaneras se saldrían un poco del ámbito físico de la región Centro-Norte, no es menos cierto que dichas poblaciones estaban y están activamente conectadas con la región Centro-Norte. Si trazamos unas líneas desde Puerto Cabello hasta Cúpira (estado Miranda, en la frontera casi con el estado Anzoátegui) y desde allí hasta Calabozo y desde allí nuevamente hasta Puerto Cabello habremos delineado un gran triángulo que comienza con el Llano y termina con la costa del mar Caribe. La contribución de Castillo Lara para la comprensión de ese gran triángulo y sus procesos sociohistóricos es fundamental.

El otro aspecto está relacionado, precisamente, con ese conocimiento e identificación del autor con la geografía y los pueblos y ciudades estudiadas. De ese amor, de esa identidad con la tierra, nació una pasión por introducir y ofrecer sus hallazgos históricos con breves y evocativas palabras de gran lirismo. Ese canto, esa celebración de la tierra y sus habitantes, enaltece el trabajo del historiador y lo aproxima al “color local” en la expresión del poeta e investigador. Se muestra más nítidamente en ese estilo al historiador que también era cronista, como lo fue de su natal San Casimiro.

Nota: La primera versión de este trabajo fue presentada en el XV Encuentro de Cronistas e Historiadores de Venezuela en Calabozo, organizado por el Grupo de Historia Regional y Local “Efraín Hurtado” y el Ateneo de Calabozo, Calabozo (estado Guárico), en octubre de 2021 (modalidad virtual).

miércoles, 17 de noviembre de 2021

CHARLES LOUIS VICTOR, PRINCIPE DE BROGLIE



CHARLES LOUIS VICTOR, PRINCIPE DE BROGLIE, su visión de Maracay, 1783


Charles Louis Víctor,  príncipe de Broglie, el Conde de Dumas, el Teniente Juan Baptiste Elzear de Coriolis, el Capitan Louis Alexander Berthier, formaron parte de un grupo de oficiales franceses que llegaron a Puerto Cabello en 1783  dentro de una estrategia naval en el Caribe, planificada por Francia y España, aliados en ese tiempo, que tenía como fin tomar posesión de Jamaica, colonia de Inglaterra y  dejaron escrito  testimonios de su estadia, destacando el recorrido que hicieron por los valles de Aragua, los cultivos que alli existian y la exhuberancia de la region. 



  Príncipe de Broglie Charles Louis, su visión de Maracay

Tomamos el camino hacia una pequeña ciudad llamada Maracay, distante 12 leguas de La Victoria. La comarca que atravesamos forma parte de la llanura de Valencia, que tiene fama de ser la zona más fértil y más cultivada de la Provincia de Caracas. Efectivamente nos encontramos a menudo con unas haciendas en su mayoría de cacao y otras de café. Pasamos varias veces  un riachuelo que refresca y fertiliza todas esas tierras. Viajamos abrigados por el sol bajo unos bosques agradables, aunque un poco salvajes”.

 En Maracay fueron atendidos por el Capitan de Milicias, quien les expreso que la independencia de las colonias inglesas “era un ejemplo seductor para las posesiones españolas del Nuevo Mundo”. Tambien refirio el Capitan Don Felix las injusticias del Intendente y el malestar que esto causaba,  lo que hizo reflexionar al Principe  que este Capitan podria ser un jefe ardiente en una revolucion  y "peligroso para un gobierno que cree defender la causa de la justicia rechazando a mano armada el despotismo".(Castillo Lara. 2001.144).

El príncipe de Broglie (1756-1794)  de 33 años en 1783, tuvo una vida corta, pero intensa, participo en la guerra de independencia de los Estados Unidos, ien Francia  Diputado en la Asamblea Nacional Constituyente. Durante el  Régimen de Terror  murió en la guillotina a la edad de 38 años.

, permaneciendo fiel a los principios liberales. 

 MARACAY, AGROEXPORTADOR

Durante el tiempo colonial y la Republica durante el siglo XIX y principios del XX,  los valles de Aragua y las llanuras de Valencia ubicados en la zona centro norte costera una región privilegiada en la producción agrícola para el comercio exportador y para el comercio interno.  VER Cartograma

 En el caso concreto de  Maracay predominaba desde los años setenta del siglo XVIII el cultivo del añil, por parte de la mayoría de los hacendados, entre ellos los vascos, factores y socios de la Compañía Guipuzcoana lo introdujeron en la Provincia de Venezuela,  siendo Maracay la localidad primigenia en el cultivo.  Otro cultivo importante para el comercio exterior era el tabaco, siendo este cultivo del Estanco Real o monopolio de la Corona.  

Cartograma destaca la region centro norte costera, el camino desde Puerto Cabello a Caracas.

En las proximas entradas testimonios de los otros oficiales

FUENTES

CASTILLO LARA, Lucas Guillermo “Maracay Colonial. Tierra y Hombres en función de una esperanza”. Maracay, editorial Miranda, 2001.

PEREZ ZANDRA. Maracay, Modernizacion e la ciudad 1908-1958. Tesis doctoral. Saber UCV.

http:www,britismuseum.org

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 4 de noviembre de 2021

FEDERICO BRITO FIGUEROA Y SU CONCEPCIÓN DE LA HISTORIA

100 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL DR. FEDERICO BRITO FIGUEROA (1921-2021), ACTUALIZO ESTE ENSAYO  ESCRITO   EN MARZO 2013 POR REINALDO ROJAS, HISTORIADOR, ALUMNO DILECTO DE FEDERICO BRITO. 
CO BRITO. Ensayo escrito por el historiador venezolano Reinaldo Rojas en "Federico Brito Figueroa, los annales y la historia económica y social de Venezuela", publicado originalmente en la pagina el eco de los pasos

II.-  Federico Brito Figueroa y su Historia Económica y Social de Venezuela.

            Es en México que Federico Brito Figueroa proyecta la realización de su Historia Económica y Social de Venezuela. Sin embargo,  un estudio de tal magnitud tiene sus antecedentes en Venezuela, cuando realiza sus primeros ensayos como estudiante en el antiguo Instituto Pedagógico Nacional, institución en la que recibe los fundamentos de su formación pedagógica e histórica al lado de maestros como Pablo Vila, Eugenio Imáz, Rodolfo Loero y Luis Acosta Rodríguez y que recuerda como un “laboratorio orientado a formar, en lo inmediato, profesores para la educación media, pero con perspectiva hacia un futuro quehacer en el campo de la investigación, combinado ésta con la docencia, ambas como una actividad cotidiana.”14, afirmación que comparte con sus condiscípulos Ramón Tovar y Guillermo Morón, quienes también, desde las aulas del antiguo Pedagógico Nacional, han hecho carrera en el ámbito de la Historia y las Ciencias Sociales que se cultivan modernamente en nuestro país.

            Y, efectivamente, en su Historia Económica y Social de Venezuela,  se puede apreciar esa combinación de influencias que caracterizan la obra historiográfica de Federico Brito Figueroa, donde se destacan dos grandes tendencias: el marxismo, teoría social revolucionaria que asume desde que se incorpora a la lucha social, especialmente, campesina, en los valles de Aragua en la década de los 40, donde producto de su  militancia comunista sufrirá prisión  y destierro en los primeros años de la dictadura perezjimenista. En aquellos años nuestro autor desarrolla sus actividades políticas a la par que realiza estudios en el Instituto Pedagógico, institución de la que egresa como Profesor de Historia y Geografía en 1949.  
            La otra tendencia es la que le viene de su formación profesional en el campo de la Antropología y la Historia al lado de la obra de Bloch y la Escuela de Annales.  En su Historia Económica y Social se encuentran ambas influencias, muy bien expresadas en la concepción misma de Historia que cultiva el autor, en su fundamentación teórico-conceptual y en su abordaje metodológico.  En la Introducción a la primera edición de esta obra, pensada para seis tomos, de los cuales hasta 1987 han aparecido cuatro, encontramos ambos aspectos: La concepción de una historia militante, comprometida con los procesos políticos de cambio revolucionario,  de reigambre marxista, al lado de un tratamiento profesional de la materia histórica, asumida su investigación como un proceso metódico, crítico y global, de inspiración analista y blochiana donde aparecen nuevos conceptos como criterio de totalidad y comprensión histórica, enfoques que junto al instrumento de la crítica social y el arte del buen escribir que cultiva desde sus primeros ensayos históricos entre 1949 y 1951, antes de su viaje a México en 1952,15  le darán a toda su obra historiográfica su particular estilo en la construcción del discurso histórico.   De ese estilo de escribir y de su método de trabajo e investigación, el propio autor nos ha dejado el siguiente testimonio, a propósito de un ensayo publicado en 1987 y dedicado al Suplemento Cultural del diario caraqueño Ultimas Noticias. Allí señala, en cuanto al uso de la prensa diaria como primer escenario de ensayo y crítica a su labor de historiador, lo siguiente:

En la página de opinión, a través de la columna “El Aula en la Calle” presento brevemente y en estilo directo, las notas iniciales de textos que posteriormente publico en el Suplemento Cultural en forma de ensayo y finalmente culminan en libros definitivos. Esta modalidad de escribir   para mis lectores (los únicos críticos que tomo en cuenta en mi trabajo como productor intelectual) me permite contrastar mis hipótesis y formulaciones teóricas con alumnos cercanos o lejanos; con los hombres y mujeres del pueblo que leen y discuten todo cuanto escribo, afortunadamente, con los especialistas con quienes estoy plenamente identificado en cuanto a los fines de “...la historia ciencia de los hombres en el tiempo”. (Subrayado nuestro)

            Y en cuanto a la crítica adversa a su obra y concepciones, destaca:

“Me permite igualmente conocer las críticas adversas de la historia oficial, conformada espiritualmente por el sistema económico-social y político dominante como una forma de afianzar esta condición en la mentalidad colectiva. Crítica adversa necesariamente porque si ocurriera lo contrario dudaría y me atrevería a repetir la exclamación de Augusto Bebel en el parlamente alemán: “...viejo imbécil que has hecho para que te aplauda la canalla...”.”16

            Pues bien, cuatro señalamiento de carácter teórico y de método encontramos en la Introducción de 1966 al primer tomo de la Historia Económica y Social de Venezuela,   que vienen a ser ejes centrales de su concepción historiográfica y donde podríamos decir,  a manera de hipótesis,  se interceptan los dos grandes pensadores sociales que más han influenciado a nuestro autor: Carlos Marx y Marc Bloch, en una relación de identidad y diferencia que más tarde el propio Brito Figueroa explorará en su libro Comprensión de la historia en Marc Bloch.17  Estos cuatro conceptos son a nuestro juicio los siguientes:
  1. La categoría colonia y su utilización como instrumento de análisis del proceso de dominación capitalista de la América Latina y del Caribe, categoría que viene a ser principio de la periodización que propone para el estudio y comprensión crítica de la Historia de Venezuela, desde el pasado aborigen prehispánico hasta nuestra contemporaneidad.
  2. La noción de historia estructural como fundamento y modalidad  de la Historia Económica y Social.
  3. El cultivo de la totalidad como criterio de análisis histórico y
  4. La toma de posición a favor de una historia militante, comprometida con el presente sin por ello estar sometida a sus exigencias políticas coyunturales.

Empecemos por su concepción de la Historia como ciencia y su relación con la Política. Para Federico Brito Figueroa, es evidente que la labor historiográfica verdadera se desarrolla entre las exigencias de la  racionalidad científica y la pasión por la política. Así lo señala en la Introducción de 1966:
La historia no es un conjunto de tesis a demostrar, pero en todo trabajo historiográfico, en cualquier obra de historia aplicada, precisamente para tener carácter de obra histórica, es necesario constatar el hilo conductor teórico reflejado en la capacidad de abstracción del historiador. La historia no es la política, pero el historiador, hombre de su tiempo, factor histórico individual de los problemas históricos de su tiempo y de su sociedad, no puede  eludir la comprensión del presente para penetrar con más fuerza y certeza en la explicación del pasado.”

            La distancia con las realidades del presente no supone su ignorancia. Por ello  puede perfectamente afirmar, en relación a lo que denomina neutralismo ético:

No, el historiador es, tiene que ser,  neutral en el desarrollo de sus investigaciones, así se contradigan sus propias hipótesis de trabajo, pero el historiador tiene también que comprender su presente, recordando en esto la lección de Marc Bloch…”18   

            Aquí nuestro autor, nos recuerda el famoso párrafo de la Apologie  según el cual “La incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado. Pero quizá es igualmente vano esforzarse por comprender el pasado,  si no se sabe nada del presente.”,19 ubicándonos claramente en la concepción blochiana de la historia como ciencia de los hombres en el tiempo, retomando con ello el concepto de solidaridad de los tiempos y de las edades que hace posible asumir el análisis histórico más como proceso que como simple encadenamiento de acontecimientos y hechos individuales, a la manera de la historia tradicional, acontecimental y  positivista.

            Para Brito Figueroa, esta asunción consciente de la historia desde el presente, tiene en nuestro medio una clara carga política y de compromiso social que lo hace reafirmar, ya como historiador profesional, que no puede haber otra historia que la historia comprometida con la verdad y por ello, una historia confrontada – en teoría y práctica -  con la “historia oficial”, historia del poder, historia alienada “…orientada a “explicar”, pero sobre todo a justificar una situación que aspiran a presentar como eterna e inevitable”20.  Al hacer la caracterización global del proceso histórico venezolano, la categoría comprensiva de lo colonial se transforma en el eje central de sus hipótesis de trabajo. Así se puede apreciar en la estructuración inicial de los primeros tres tomos de la Historia Económica y Social. Veamos:

            El tomo I se corresponde con la “Formación de Venezuela”, abarcando el pasado indígena pre-colonial, el tiempo histórico colonial hispano y la Venezuela independiente en la primera y segunda mitad del siglo XIX.  El tomo II se denomina “Venezuela Siglo XX” estructurado en  dos partes,  a saber, la época de la penetración imperialista  y la época del neocolonialismo y el tomo III que el autor titula “Venezuela contemporánea” con una única parte referida a la época de la colonización integral del país y que publica en su primera edición en 1973 con un nuevo título: “Venezuela contemporánea ¿país colonial?. En  términos cronológicos los tomos I y II fueron editados por primera vez en 1966, por la UCV, el Tomo III por Venediciones en 1973  y el  tomo IV por la UCV en 1987, vale decir, en veintiún años de vida profesional. 
            Cubierto en los tres primeros tomos la relación entre las estructuras demográfica, económica y social  de Venezuela, el tomo IV abre el estudio,  a lo largo de todo el proceso histórico venezolano,  de la relación “Clases Sociales y Poder Político”.  Sin embargo, cada reedición de su obra da al autor la oportunidad de reflexionar sobre la misma. Si en 1966 afirma que “En sentido histórico, neocolonial  ocolonial  son los únicos términos con los que se puede definir y caracterizar el proceso de dependencia que domina en todos los niveles sociales de Venezuela contemporánea”, veinte años después, en 1987,  en el Prefacio y Propósito del Tomo IV señala, lo siguiente:

En el futuro, a partir de la sexta edición, el contenido temático (manteniendo la misma estructura) de los tomos I, II y III variará sensiblemente. (...) Los tomos II y III serán actualizados estadísticamente, y nada más, porque al revisar las fuentes, apoyados en el criterio metodológico que orienta nuestros trabajos, la investigación empírica y teórica conduce a los mismo resultados: la línea de evolución histórica de Venezuela es de país colonial, pasando porpostcolonial y semicolonial, hasta concluir en neocolonial en nuestro tiempo.”21 
 
            En este mismo orden de ideas, en 1992 publica un opúsculo con el título de Balance y Comprensión Crítica del Tomo I de nuestra “Historia Económica y Social de Venezuela”  en donde hace énfasis en el carácter aproximativo de sus investigaciones sobre el proceso histórico venezolano, destacando su condición de obra en permanente construcción. Allí,  partiendo del subtitulo que acompaña su Historia Económica y Social de Venezuela como propuesta de una “estructura para su estudio”,  señala: 

Si, “una estructura para su estudio”, porque la historia real de Venezuela puede ser (y así es) comprendida desde diferentes perspectivas, tomando en consideración otros elementos integradores de esa realidad. En efecto, algunas tendencias historiográficas fijan su atención en los sistemas políticos; otras en las ideas o en la cultura en sentido estricto, en la tecnología o en el cambio social.  Todo es válido en la ciencia de la historia, sólo que yo seleccioné la población, la estructura económica y la estructura social como “niveles” significativos de cualquier sociedad global. Esos niveles me facilitaron la reconstrucción y comprensión de la sociedad venezolana, con espíritu de totalidad, a lo largo de un “tiempo de larga duración”. Es decir, desde el mundo colonial iberoamericano al mundo  neocolonial  contemporáneo, regido por el imperialismo planetario, especialmente en la modalidad angloamericana (US).”22 

La ratificación de su periodización histórica, sustentada en la categoría colonia, no le impide exponer los cambios que la obra sufre frente a realidades políticas y sociales no sólo nacionales sino también internacionales, por efecto de las transformaciones que vive el mundo en su conjunto en la década de los 80, en especial después de 1989 tras los efectos que en  el socialismo y la teoría crítica marxista produce la desaparición de la Unión Soviética y del Campo Socialista. Veamos como asume este problema. 

En el Tomo IV ya se observan rectificaciones con respecto al proyecto original, aunque todavía subsisten algunas formulaciones tipo marxismodemodé, de manera ostensible ene el capítulo XXIV.”

            ¿Cuáles son esas modificaciones de que nos habla el autor y cuya precisión nos permiten apreciar su método de trabajo, en especial, en lo que corresponde a una obra de gran magnitud y aliento, como es la que venimos comentando?.

 La de esbozar ­– según señala – un tiempo histórico postcolonial,  que se extendería cronológicamente, desde la ruptura del orden colonial hispánico hasta los años sesenta del siglo diecinueve (desaparición de hecho y de derecho del régimen de esclavitud en la estructura económico-social) pero que podría considerarse que igualmente se prolonga hasta las primeras décadas del siglo veinte, porque subsistieron, con carácter dominante, otros dos rasgos coloniales: la gran propiedad territorial o  latifundio, y el nexo de dependencia de tipo tradicional exportación-importación. Así fue hasta que la renta petrolera minero-extractiva entró a dominar la economía venezolana, con relación al carácter de la dependencia.”

Y efectivamente, en la edición de 1987, el tomo IV aborda la periodización del proceso histórico venezolano dividido en dos grandes momentos: la Venezuela colonial y la Venezuelapostcolonial que el autor extiende cronológicamente hasta la sexta década del siglo XIX. El tomo V trata de los Antecedentes de la Penetración Imperialista, de la sexta década del siglo XIX a la década de los años treinta del siglo XX y el tomo VI de la Penetración Imperialista  al Tiempo Histórico Neocolonial. 

            Para Federico Brito Figueroa, los cambios del 89 lejos de cambiar la esencia del Capitalismo y del Imperialismo, lo que hacen es profundizar sus rasgos de dominación social y de explotación nacional, transformando al sistema que emerge de la caída del Muro de Berlín en un nuevo Imperialismo, un Imperialismo Planetario, categoría que sustenta en su Lección Magistral “El historiador de América Latina y el Caribe frente a la planetarización imperialista”,  expuesta en la VII Jornada Nacional sobre Investigación y Docencia en la Ciencia de la Historia, celebrada en Barquisimeto en julio de 1997. En aquella oportunidad se le oye decir:

Si, en efecto, un nuevo tiempo se está conformando como tejido mental del orden planetario imperial, el cual entró en el escenario de la historia contemporánea, en sentido universal, en los años correspondientes al Bicentenario de la Revolución Francesa (1989) y a los cinco siglos del llamado “Descubrimiento de América” (1992)”23
           
            Es en este contexto de crisis del proyecto socialista producto de  la desaparición del Socialismo Real y de expansión del Capitalismo bajo la forma de Imperialismo Planetario que Federico Brito Figueroa asume  en la década de los noventa del siglo XX la reflexión sobre su obra y, en especial, de su Historia Económica.